Ivonne Ortega va por licencias de luto sin trabas; propone hasta 10 días con sueldo garantizado

Ciudad de México, 13 de agosto de 2026

Ante la falta de reglas claras en la legislación vigente, la coordinadora de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega Pacheco, presentó una iniciativa para establecer licencias de luto con duración definida, goce íntegro de sueldo y sin requisitos posteriores que condicionen su acceso.

La reforma a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado plantea otorgar 10 días hábiles de licencia por el fallecimiento de hijas o hijos, así como en casos de pérdida gestacional o muerte fetal, y por la muerte de la persona cónyuge, concubina, concubinario o con quien exista sociedad de convivencia.

Asimismo, propone cinco días hábiles por el fallecimiento de madre, padre, hermanas, hermanos, abuelas, abuelos, nietas o nietos; así como de la madre o padre de la pareja, o de una persona sobre la que se ejerza patria potestad, tutela, guarda o custodia.

La iniciativa también contempla ampliaciones en casos de traslado: dos días adicionales si es necesario viajar a otra entidad federativa y tres días más si el desplazamiento es al extranjero, para asistir a exequias o realizar trámites indispensables.

En cuanto a la acreditación del fallecimiento, el proyecto establece que documentos como el acta o certificado de defunción, constancias médicas o equivalentes, así como pruebas del vínculo familiar, podrán presentarse hasta 30 días naturales después de la reincorporación laboral, evitando cargas inmediatas en momentos de duelo.

Ortega Pacheco subrayó que, si bien el Estado no puede eliminar el dolor por la pérdida de un ser querido, sí puede evitar que la normativa laboral lo agrave. “Una licencia de luto con sueldo íntegro permite atender actos indispensables, acompañar a la familia y enfrentar los primeros días sin poner en riesgo el ingreso o el empleo”, señaló.

La propuesta también busca impedir que este derecho quede sujeto a condiciones generales de trabajo, reconocer la diversidad de familias, incluir la pérdida gestacional y prever situaciones de traslado.

“Una ley laboral no debe exigir demostraciones de sufrimiento ni convertir a la autoridad en evaluadora de la autenticidad emocional. El hecho que origina la licencia debe ser objetivo: el fallecimiento y el vínculo. Cinco o diez días no concluyen el duelo; son un umbral para atender las primeras necesidades, tras lo cual cada persona puede requerir distintos apoyos”, concluyó la legisladora.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario de MC en Cámara de Diputados