Llaman a establecer medidas específicas para proteger la industria siderúrgica y manufacturera nacional

Ciudad de México, 2 de agosto de 2026

Revisión del T-MEC representa una oportunidad para consolidar la integración económica regional, destaca Luis Donaldo Colosio Riojas

La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una oportunidad para consolidar la integración económica regional, siempre que las negociaciones se traduzcan en reglas claras, certidumbre para la inversión y condiciones de competencia equitativas que fortalezcan a la industria mexicana y protejan el empleo.

Así lo consideró el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, quien presentó un punto de acuerdo para que la Secretaría de Economía adopte medidas específicas -en el marco de la revisión del T-MEC-, para proteger a la industria siderúrgica y manufacturera de nuestro país.

El legislador de Movimiento Ciudadano refirió que el 1 de julio de 2026 se cumplieron seis años de la entrada en vigor del acuerdo, lo que activó el mecanismo de revisión conjunta.

Al respecto, en la quinta reunión de la Comisión de Libre Comercio, México y Canadá manifestaron su voluntad de extender la vigencia del tratado por 16 años; Estados Unidos, en cambio, optó por el mecanismo de revisiones anuales durante los próximos 10 años para abordar los temas que considera pendientes de reestructuración.

Colosio Riojas asentó que la decisión de Estados Unidos de no respaldar la extensión del tratado introduce un régimen de incertidumbre estructural, que tiene consecuencias concretas y documentadas sobre las perspectivas de inversión y crecimiento de la economía mexicana.

Recordó que la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 de Estados Unidos, grava el acero con hasta 50 por ciento sobre productos primarios y 25 por ciento sobre derivados, incluso para bienes que cumplen cabalmente las reglas de origen del T-MEC.

Esta medida, acotó, “contradice la lógica misma del tratado y perjudica de manera desproporcionada a estados con vocación siderúrgica como Nuevo León, que produce más de la mitad del acero de todo México, con 118 mil 151 millones de pesos de los 222 mil 93 millones que genera el sector a nivel nacional, y concentra más de 130 empresas siderúrgicas relevantes, más de tres mil millones de dólares en inversión extranjera directa acumulada en acero y el clúster automotriz más importante del norte del país”.

En el documento, que fue publicado en la Gaceta del 29 de julio y turnado a la Tercera Comisión de la Permanente, el legislador apuntó que la agencia Fitch Ratings advirtió que un proceso prolongado de revisiones agravará la desconfianza entre inversionistas.

En este sentido, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) señaló que la revisión anual complica los planes de inversión de las empresas que producen, compran insumos o exportan dentro de América del Norte.

Por ello, el senador planteó exhortar a la Secretaría de Economía para que, en el proceso de revisión, pueda negociar un protocolo de no aplicación de medidas arancelarias unilaterales entre los países miembros del tratado; impulse la adopción de un trato arancelario diferenciado para el acero y el aluminio producidos en América del Norte que cumplan con la regla de “melted and poured” (requisito de origen en el comercio internacional que exige que el acero y el aluminio sean fundidos, vertidos y fabricados desde su etapa primaria dentro de una región específica).

Lo anterior, para que se extienda la exención parcial que actualmente se limita a vehículos pesados a toda la cadena automotriz y siderúrgica que cumpla con las reglas de origen del tratado.

Además, propuso que se establezca un calendario de negociación con fechas de cierre verificables para los temas sustantivos aplazados a 2027: acero, aluminio, reglas de origen automotriz, capítulos laboral y ambiental, de manera que la agenda de negociación no se prolongue indefinidamente en detrimento de la certidumbre jurídica y comercial.

Y, entre otros puntos, que se proponga la inclusión de un mecanismo de “graduación” en el proceso de revisiones anuales, de tal forma que conforme se alcancen acuerdos sustantivos en los temas pendientes, se abra progresivamente la posibilidad de la extensión del tratado por 16 años.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores