Mensaje del senador Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, en el “Cátedra Hermila Galindo: La participación de las mujeres en la vida política”

Ciudad de México, 17 de junio de 2026

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Para que lo vean.

¿Sí lo están pasando?

¿Quién tiene otro billete de a mil, que nos ayude? Se va a regresar, nada más para que lo vean.

Bueno. Los que ya tuvieron la oportunidad de ver el billete de mil, ¿me pueden platicar -quien quiera hablar, de las mujeres y de los hombres también- qué fue lo que vieron?

Así, sin que se agolpen muchos, ¿eh? Una por una.

¿Qué vieron?

INTERVENCIÓN: Un hombre y dos mujeres.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Un hombre y dos mujeres.

¿Qué más vieron? Los que ya vieron.

INTERVENCIÓN: El Banco de México.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Vieron al Banco de México.

INTERVENCIÓN: A Carmen Serdán.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: A Carmen Serdán, por supuesto.

¿Qué más vieron?

¿A quién?

INTERVENCIÓN: Hermila Galindo.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Hermila.

Bueno, hay quienes vimos eso…

INTERVENCIÓN: Y el jaguar.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Y al jaguar.

¿Y qué observaron?

INTERVENCIÓN: Que están atrás de Madero.

SENADOR IGNACIO MIER VELAZCO: Qué están atrás de Madero. Seguimos viendo el billete.

Eso nos pasa en la vida.

Imagínense ustedes que hoy podemos ver a Hermila en el billete, en la moneda de cambio, bueno, en billete de mayor valor del Sistema Financiero Mexicano; y detrás del billete, que tiene un valor, que es el de más alto valor, también hay algo que encierra ese billete.

Encierra la confianza en el sistema institucional financiero de México, pero sobre todo encierra otro valor: el valor moral de reconocer hoy voces que no eran escuchadas hace 100 años.

Hoy podemos ver a Hermila aquí y quizás no nos dice nada verla, pero, imagínense el valor que tiene hoy.

Estamos tan acostumbrados a las cosas, a que ya es normal, se normalizó que las mujeres tengan oportunidades al sufragio, al divorcio, a ser reconocidas, a la igualdad. Hace 100 años eso no ocurría, no eran escuchadas y menos valoradas.

Hoy lo valoramos y lo tenemos en el billete de mayor denominación, porque decía Escher: “¿Qué tan real es la realidad?”. Es como la percibimos, no como es la realidad.

Hoy que tengo esta oportunidad en esta Cátedra con mujeres inteligentes, empoderadas, escuchadas, visibilizadas, sororizadas, también es una buena oportunidad para legisladoras, para funcionarias públicas, para los hombres y para nosotros reflexionar en el valor que le damos hoy a lo que antes sólo eran ideas, porque los seres humanos en nuestra historia contemporánea y la historia milenaria siempre reconocemos a los hechos, pero no a la idea que la forjó.

Hoy esas ideas que no eran escuchadas, que no eran reconocidas, que no eran posibles, que fueron frustradas, que no tuvo oportunidad de ser legisladora, hoy finalmente tiene -échame mi billete-. No, porque quiero, quiero decirles a ustedes, mujeres, en esta gran oportunidad que me dan mis compañeras senadoras, las diputadas al Congreso, las responsables de la oficina de Igualdad, decirles que hay que aprender a observar el valor que está frente a los ojos y que pasa mucho también con la inteligencia artificial.

Los únicos que somos capaces de interpretar la vida, de darle lectura a las cosas, de no ser analfabetos sociales, convertirnos verdaderamente en ciudadanos, como se pretendió apenas hace 100 años.

Hace 100 años se nos olvida, mientras Hermila estaba buscando la igualdad, el derecho al sufragio, todas las causas sociales que la animaban, el mundo interior, en la otra parte del hemisferio, el mundo estaba cambiándose, se caían los imperios, querían ser ciudadanos, se inspiraba el mundo en otras cosas que venían de pensamiento 30 años atrás y con hechos.

Por eso hoy yo les quiero, primero, reconocer a las dos directoras de Igualdad, tanto del Congreso, del más maravilloso, fantástico Estado que tiene la República, en el Senado de la República al Estado de Puebla, será que soy poblano, igual que Blanca Alcalá; exlegisladora, expresidenta municipal.

A ella le tocó, como a muchas de ustedes, ser buenas recolectoras, buenas cosechadoras, como lo es Carolina Viggiano, como lo es Liz, como son todas ustedes, de que están cosechando hoy y ojalá permanezcan así, y que en 200 años tengamos un billete donde una mujer diga: “los hombres lucharon 200 años para hacer posible la igualdad”.

Porque nos corresponde ahora, en la discriminación positiva a los hombres entender que, esto que hoy se logró después de 300 años de lucha, nos corresponde a nosotros entender que no necesariamente la sociedad tiene que girar en torno al pensamiento de los que tenemos la condición de varones o de hombres.

¡Que vivan las mujeres! ¡Que viva Hermila Galindo!

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores