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Proponen considerar violencia psicológica la ejercida mediante tecnologías digitales
La diputada Nayeli Arlen Fernández Cruz (PVEM) impulsa iniciativa para ampliar la definición de violencia psicológica y considerar también la ejercida por medios digitales o tecnológicos.
Piden fortalecer campañas de prevención sobre el uso excesivo de aparatos electrónicos y plataformas digitales
Ciudad de México, 19 de julio de 2026
75 por ciento de jóvenes en México usan el celular todo el tiempo
Senadores del PT presentaron un punto de acuerdo para fortalecer las campañas de información, prevención y sensibilización dirigidas a niñas, niños, adolescentes, madres, padres de familia y tutores sobre los posibles efectos que el uso excesivo de aparatos electrónicos y consumo de videos cortos en plataformas pueden generar en la salud visual, mental, desarrollo cognitivo y bienestar integral de las personas menores de edad,
El documento, publicado en la Gaceta del 15 de julio, exhorta para tal propósito a la Secretaría de Salud, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), y el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), así como a sus homólogas en las 32 entidades federativas.
Además, solicita a la SEP y a sus equivalentes en el país fortalecer los programas de educación para la salud y ciudadanía digital en los planteles de educación básica, a través de la incorporación de contenidos sobre uso responsable de dispositivos electrónicos, prevención de la dependencia a las pantallas, cuidado de la salud visual y efectos del consumo prolongado de contenidos digitales en el desarrollo cognitivo y socioemocional de niñas, niños y adolescentes.
El punto de acuerdo, turnado a la Segunda Comisión para su análisis, fue presentado por el senador Alberto Anaya Gutiérrez y las senadoras Geovanna Bañuelos de la Torre, Lizeth Sánchez García, Yeidckol Polevnsky Gurwitz y Ana Karen Hernández Aceves.
Los senadores destacaron en el documento que un estudio de la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad del Sur de California, demostró que en México 75 por ciento de las y los jóvenes utilizan todo el tiempo el teléfono celular, 50 por ciento contesta de inmediato los mensajes o notificaciones y 35 por ciento despierta en las madrugadas para saber si recibió un mensaje.
Señalaron que el uso de las redes sociales y de las plataformas de videos cortos se ha convertido en un fenómeno cotidiano, especialmente entre las y los adolescentes, lo que ha generado preocupación por los posibles efectos en la salud mental y el desarrollo cognitivo.
Los contenidos ultracortos en línea -alertaron-, ofrecen estímulo constante al sistema de recompensa, un conjunto de regiones cerebrales que se activan cuando algo produce placer, ya que libera dopamina, que es el neurotransmisor esencial en la motivación. Por lo que, tras pasar mucho tiempo en el consumo de esos contenidos, el cerebro se acostumbra a buscar placer inmediato.
Por eso, cada notificación, cada imagen llamativa y cada recompensa social exige un ajuste en la corteza prefrontal y, con el tiempo, esa demanda repetida hace que concentrarse se vuelva más costoso y menos eficiente.
Dicho fenómeno, señalaron los senadores, se conoce como fatiga cognitiva, que es un cansancio mental que reduce la capacidad de concentración, aumenta la dificultad de mantener la atención en tareas prolongadas y afecta la memoria de trabajo.
En el documento también se exponen dos casos de jóvenes de 16 y 19 años que, ante la falta de tener consigo un teléfono celular mostraron niveles altos de ansiedad y otras alteraciones, como falta de concentración, de sueño, ausencia escolar, ideas de hacerse daño y depresión.
Las y los legisladores del PT consideraron que, si bien el acceso a la tecnología representa una herramienta valiosa para la comunicación, el aprendizaje y el entretenimiento, también modificó la forma en que niñas, niños y adolescentes interactúan con el entorno digital, por lo que es indispensable comprender los efectos negativos del consumo excesivo de las plataformas.
Bajo este contexto, agregaron, los hallazgos científicos expuestos permiten advertir que el uso desmedido de este tipo de contenido puede afectar severamente la salud mental y repercutir en procesos cognitivos esenciales, como la atención, la memoria y el autocontrol.
Por todo ello, concluyeron que proteger la salud mental de niñas, niños y adolescentes es una responsabilidad compartida que exige la participación de las instituciones y de la sociedad.