Deuda pública de México crece acorde con la economía

Ciudad de México, 7 de junio de 2026

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público precisa que la interpretación respecto a que la deuda pública crece a un ritmo significativamente mayor que la economía parte de una comparación metodológicamente incompleta. Para evaluar correctamente la evolución de la deuda, entre trimestres distintos, debe utilizarse el PIB nominal con ajuste estacional, ya que cada trimestre incorpora efectos propios de calendario y estacionalidad.

Con las cifras ajustadas publicadas por el Inegi, el PIB nominal pasó de 34.039 billones de pesos, en el tercer trimestre de 2024, a 36.035 billones en el primer trimestre de 2026, lo cual representa un aumento de 1.996 billones de pesos, equivalente a 5.9 por ciento, superior al crecimiento de 4.6 por ciento. Por tanto, una comparación sobre lo anterior subestima el crecimiento de la economía nominal y sobredimensiona la diferencia frente al aumento del saldo de la deuda.

De este modo, comparar tasas de crecimiento de montos con bases muy distintas puede inducir a conclusiones imprecisas porque un cambio porcentual depende del punto de partida: pasar de 1 a 2 implica un aumento de 100 por ciento, mientras que pasar de 3 a 4 implica 33 por ciento, aunque en ambos casos el incremento absoluto sea de una unidad. Por ello, la métrica relevante para evaluar la sostenibilidad no es el crecimiento nominal aislado del saldo, sino la razón deuda a PIB, junto con la composición de la deuda, su costo financiero, plazo promedio y perfil de vencimientos.

Desde esa perspectiva, la deuda pública se mantiene estable y bajo control. Al cierre de abril de 2026, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 50 por ciento del PIB, por debajo del 52.6 por ciento observado en diciembre de 2025. Esto confirma que la deuda se mantiene alrededor de 50 por ciento del PIB, en una trayectoria consistente con la capacidad de pago del país.

Asimismo, es importante considerar que el saldo de la deuda expresado en pesos incorpora efectos de valuación cambiaria. Una depreciación del tipo de cambio eleva el valor en pesos de la deuda denominada en moneda extranjera, aún cuando no se haya contratado nueva deuda; de la misma forma, una apreciación reduce dicho saldo por efecto de valuación. A diferencia del PIB nominal, que refleja principalmente la evolución de la actividad económica y de los precios internos, el saldo de la deuda externa se ajusta directamente por movimientos del tipo de cambio. Por ello, una variación nominal del saldo total de la deuda no debe interpretarse automáticamente como mayor endeudamiento neto.

La Secretaría de Hacienda reitera que se mantiene una conducción responsable de la deuda pública, con una estructura predominantemente denominada en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo. Esta estrategia reduce la exposición a movimientos del tipo de cambio, limita riesgos de refinanciamiento y preserva la estabilidad de las finanzas públicas.

Texto e Imagen: Secretaría de Hacienda y Crédito Público