Mensaje de Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, durante la entrega de la Cuenta Anual 2025 de la Universidad Nacional Autónoma de México a la Cámara de Diputados, en Palacio Legislativo de San Lázaro

Ciudad de México, 1 de julio de 2026

Muchas gracias.

Muy buenos días, diputado, doctor Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, muchas gracias por recibirnos el día de hoy.

Diputada Merilyn Gómez Pozos, presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública.

Diputado Javier Octavio Herrera Borunda, presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados.

Doctor Juan Alberto Adam Siade, integrante de la Junta de Patronos del Patronato de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Saludo también a la directora de la Facultad de Derecho, a los directores, la directora de la Facultad de Economía, el director de la Facultad de Contaduría y Administración y funcionarios de nuestra universidad que nos acompañan el día de hoy, así como a integrantes de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, a consejeras y consejeros universitarios que están el día de hoy con nosotros, funcionarios de la Universidad Nacional Autónoma de México aquí presentes, señoras y señores.

Valoramos profundamente su presencia en este acto de entrega de la Cuenta Anual 2025 de la Universidad Nacional Autónoma de México, que se lleva a cabo en reconocimiento a la representación popular y con la premisa de que la autonomía institucional se ratifica a través del acceso a la información pública y la apertura al escrutinio público.

El informe presentado fue dictaminado por un contador público independiente, examinado por la Comisión de Vigilancia Administrativa del Honorable Consejo Universitario de nuestra universidad y avalado por unanimidad por nuestro consejo el 25 de marzo del año en curso.

Destaco que dicho proceso integra conocimiento técnico, deliberación colegiada y mecanismos de control externo y corrobora que las decisiones presupuestarias se alinearon con la normatividad y los objetivos académicos de la institución.

En virtud de ello, la rendición de cuentas exige comunicar con precisión el destino de los recursos públicos y detallar los resultados alcanzados.

Por tal motivo, estas cifras cobran sentido cuando exponen el quehacer diario de una comunidad universitaria comprometida con la enseñanza, la investigación, la creación y difusión de la cultura y el servicio a la nación.

Durante 2025, la universidad de la nación ejerció poco más de 60 mil millones de pesos, de los cuales el 89.2 por ciento provino del subsidio federal y el 10.8 por ciento de ingresos propios.

La aplicación estricta de estos fondos demuestra disciplina financiera y da cuenta de la magnitud de una institución cuyos propósitos educativos, científicos, culturales y sociales exigen rigor y ética.

Del gasto clasificado por función, 61.1 por ciento se destinó a la docencia; 26.4 por ciento a la investigación y 7.5 por ciento a la extensión universitaria. La gestión institucional representó el 5 por ciento.

En esa línea, la docencia se mantuvo como una de las máximas prioridades en respuesta a una demanda crucial: ofrecer educación pública de excelencia a jóvenes que encarnan la diversidad y pluralidad de México y cuyas desigualdades de origen persisten aún después de ingresar a un plantel universitario.

Bajo esta consideración, la educación sólo es capaz de transformar vidas cuando el acceso se acompaña de incentivos para la retención escolar, el seguimiento integral, la estabilidad, el aprendizaje y el egreso.

En particular, el bachillerato ocupa un lugar primordial. En sus 14 planteles se atendió a más de 106 mil alumnas y alumnos y egresaron alrededor de 30 mil jóvenes. Esta etapa es decisiva para afianzar conocimientos y habilidades, cimentar proyectos de vida y ampliar las posibilidades de continuar una trayectoria educativa.

En ese marco, potenciar este nivel académico responde a las necesidades actuales de las juventudes e incrementa las capacidades futuras del país.

Al respecto, en este rubro es importante mencionar que se mejoraron las instalaciones de estos centros educativos mediante el establecimiento y equipamiento de laboratorios, la rehabilitación de núcleos sanitarios, la colocación de velarias con puntos de conexión y la recuperación de áreas deportivas. De igual forma, se renovaron inmobiliario, los sistemas de iluminación y los equipos tecnológicos en escuelas y facultades.

Lo anterior resulta fundamental para construir entornos dignos, seguros y funcionales que favorezcan el aprendizaje, la sana convivencia y el sentido de pertenencia al tiempo que reflejan el respeto y la dedicación que la universidad otorga a sus estudiantes, al personal académico, a las y los trabajadores universitarios y a la sociedad.

En paralelo, en Educación Superior se atendió aproximadamente a 266 mil estudiantes, entre ellos casi 34 mil de posgrado, mediante 133 carreras de licenciatura y 42 programas de posgrado. Este crisol académico permite formar profesionistas en todos los campos del saber y renovar constantemente el talento que México necesita en sus instituciones, comunidades y empresas.

Por otro lado, los datos de la población a nuevo ingreso hacen evidente la profundidad de este compromiso. Entre el 86 y el 88 por ciento de quienes ingresaron a bachillerato y licenciatura provienen de hogares con ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos; asimismo, la mayoría de sus madres y padres no cursaron estudios superiores.

Para miles de familias, ingresar a la UNAM significa ensanchar horizontes y abrir una nueva etapa de movilidad educativa y social; sin embargo, las condiciones para estudiar suelen ser exigentes. Una proporción significativa recorre trayectos de más de una hora para llegar a su plantel, estos datos muestran que la permanencia escolar no depende sólo del esfuerzo individual, sino también del ingreso familiar, la alimentación, el tiempo disponible, la movilidad en los tejidos urbanos y las dinámicas laborales.

Por esta razón, las becas y apoyos, la conectividad, los espacios para el estudio y la recreación, así como las acciones de bienestar, son indispensables para evitar que los factores económicos o las carencias materiales interrumpan la formación universitaria.

En ese sentido, el alcance de estas medidas promedió casi el 90 por ciento de la matrícula, el reto es incrementarlas y garantizar que ningún estudiante vea comprometida la conclusión de sus estudios por razones financieras.

En el ámbito de la investigación, se generaron cerca de 12 mil productos académicos, entre ellos artículos especializados, libros y capítulos, así como reportes técnicos, patentes y desarrollos tecnológicos. Esta labor ensancha las fronteras del saber, forma nuevas generaciones de investigadoras e investigadores y robustece la capacidad colectiva para comprender problemas complejos, anticipar riesgos y proponer respuestas fundamentales, tanto desde las ciencias como desde las humanidades.

Del mismo modo, los insumos destinados a este objetivo institucional sostienen telescopios, laboratorios, proyectos, acervos, servicios nacionales y redes académicas locales, regionales y globales, que abordan temas clave para el país y para el mundo, tales como salud, agua, energía, medio ambiente, desigualdad, democracia, historia, violencia, cultura, inteligencia artificial e innovación.

La universidad tiene una responsabilidad cultural que trasciende sus campus. Sus museos y recintos históricos albergaron exposiciones y fueron escenario de más de 11 mil actividades artísticas y culturales que alcanzaron a cerca de dos millones de personas, a esto se añade una vasta producción editorial y una oferta continua de formación y actualización dirigida a públicos diversos.

A través de publicaciones, cursos, seminarios, talleres y actividades, tanto presenciales como a distancia, la universidad difunde sus hallazgos y mantiene una interacción constante y cercana con la sociedad. De ahí que nuestras tareas sustantivas enriquezcan las libertades, resguarden la memoria colectiva, impulsen el debate público y propicien la participación de diversos sectores de la población en los saberes y expresiones que nuestra casa de estudios promueve.

Estos frutos se materializaron con un crecimiento moderado de los fondos asignados frente a necesidades que se multiplican. La magnitud de la matrícula, el mantenimiento y eventual renovación de la infraestructura, la actualización digital, la seguridad, el bienestar estudiantil y la investigación de frontera requieren suficiencia y certidumbre presupuestarias.

En correspondencia con ello, la movilidad social no es un fenómeno que ocurra de manera automática o espontánea, requiere la existencia de instituciones públicas sólidas que permitan convertir la inteligencia, la constancia y las aspiraciones de las juventudes en medios reales de superación. El financiamiento de la educación media superior y superior es, por lo tanto, una inversión para el porvenir.

La Universidad Nacional asume plenamente la obligación de revisar y optimizar sus procesos para responder con claridad por cada peso que la sociedad le confía. La transparencia permite acreditar que el trabajo académico y la función social se realizan con integridad y en apego a los fines de la institución.

La presente cuenta anual da testimonio del empeño diario de una comunidad volcada a la enseñanza, la investigación, la creación, la gestión y el deber público. Igualmente, representa una muestra de gratitud hacia la sociedad mexicana, sustento del origen, consolidación y vigencia de la universidad.

Tengan la certeza de que la UNAM seguirá orientando la preparación de las y los más jóvenes, expandiendo los límites del saber y acercando la ciencia, las humanidades, el arte y la cultura a la sociedad mexicana, con la convicción de que cada egresada y egresado universitario contribuya a un México más libre, más justo, con menos desigualdades y mejor preparado para decidir su destino y enfrentar los retos que nos plantea la actual coyuntura internacional.

Por mi raza hablará el espíritu.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados