El portal de noticias donde los políticos se miden y son medidos.
Congreso de la Unión recibe iniciativa para modificar la Constitución Política en materia de Reforma al Poder Judicial
Este miércoles, el Congreso de la Unión recibió de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, la iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Reforma del Poder Judicial.
Para contrarrestar las políticas coercitivas y de abusivas imposiciones arancelarias provenientes de Washington, México y la Unión Europea plantean la vigencia de mercados abiertos, comercio justo y cooperación internacional.
Actualmente, hay en nuestro país en actividad más de 10 mil empresas europeas, más las que se puedan sumar por la firma, este viernes, del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea.
Claro está que el mayor comercio es con Estados Unidos al amparo del T-MEC, pero se debe escuchar a Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, quien advierte que en el viejo continente ya aprendieron que la dependencia excesiva a un solo mercado genera vulnerabilidades indeseadas.
Frente a la miopía del imperialismo de Donald Trump de imposiciones comerciales y de inversión, México y Europa comparten la creencia en un sistema internacional basado en normas, no en coerción.
Los nuevos acuerdos por firmarse esta semana eliminarán la mayoría de las barreras al comercio y la inversión para impulsar el trasiego internacional con la generación de empleos para ambas partes.
Para Europa, México representa un mercado de 130 millones de personas, así como la posibilidad de coinversiones para acceder a Estados Unidos con mercancías y servicios, mientras la Unión Europea ofrece un mercado de 450 millones de personas.
La diversificación de mercados es una obligación para México si quiere liberarse, al menos en parte, de la sumisión a la que quiere obligarnos Washington.
SUSURROS
Luego de la no muy productiva visita de Donald Trump a China, el presidente del gigante asiático, Xi Jinping, recibió a su homólogo ruso, Vladímir Putin, para sellar su vieja alianza.
Las diferencias que se observan entre uno y otro encuentro, son que el del presidente convicto fue un intento de presión a Pekín para su intervención en la apertura del Estrecho de Ormuz, cuando fue el gobierno de Washington quien forzó el bloqueo tras la guerra desatada contra Irán.
Pese a todas las presiones, el encuentro chino-ruso no ha sido un factor de confrontación, ni siquiera de crítica a nuestro vecino del norte, sino pretende ser un factor estabilizador ante el peligro de “volver a la ley de la selva”, como se planteó en la cumbre del llamado G-2, aunque el solo encuentro irritó a Trump.