Moody’s modificó la calificación crediticia de México a Baa3, manteniendo el grado de inversión soberano; la perspectiva cambió de negativa a estable

Ciudad de México, 20 de mayo de 2026

Moody’s cambió la calificación de la deuda soberana de México de largo plazo en moneda extranjera y local a Baa3 desde Baa2, manteniendo al país dentro del grado de inversión.

La modificación de la perspectiva de negativa a estable refleja que la agencia no anticipa cambios adicionales en la calificación durante los próximos 18 meses, apoyada en la solidez del marco macroeconómico, el tamaño y diversificación de la economía mexicana, así como su resiliencia ante choques externos.

México conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, reflejo del compromiso con una conducción responsable de la política económica y con la sostenibilidad de las finanzas públicas.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informa que Moody’s modificó la calificación de la deuda soberana de México de largo plazo en moneda extranjera y local a Baa3 desde Baa2, por su parte, la perspectiva de la calificadora cambió de negativa a estable. Con esta decisión, México mantiene el grado de inversión y la agencia no anticipa cambios adicionales en la calificación del país durante los próximos 18 meses.

Moody’s destacó el historial de conducción prudente de las políticas monetaria y macroeconómica frente a choques externos. Asimismo, señaló que México mantiene vulnerabilidades externas acotadas, sin desequilibrios macroeconómicos significativos ni señales de estrés financiero en el sector privado o en la balanza de pagos. En este contexto, resaltó que el marco de objetivos de inflación y la autonomía del Banco de México continúan siendo elementos clave para mantener ancladas las expectativas de inflación y preservar la estabilidad financiera.

La agencia prevé que la actividad económica retome gradualmente una trayectoria de crecimiento cercana a su tendencia de mediano plazo, apoyada por acciones gubernamentales orientadas a fortalecer las condiciones para la inversión y por una eventual reducción de la incertidumbre comercial. Asimismo, el continuo desarrollo y profundización del mercado financiero doméstico, respaldado por la reforma al sistema de pensiones de 2020, contribuirá a fortalecer la base de inversionistas locales y a mitigar riesgos de liquidez y refinanciamiento en los próximos años.

En este contexto, y como parte de la estrategia integral del Plan México, la reciente publicación del reglamento de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar permitirá fortalecer la certidumbre institucional y acelerar la ejecución de proyectos de inversión pública, privada y mixta. Lo anterior contribuirá a ampliar la capacidad productiva del país y fortalecer la integración regional mediante inversiones estratégicas en infraestructura, energía, transporte, logística y conectividad, con efectos positivos sobre el crecimiento potencial y la generación de empleo.

En materia de finanzas públicas, México realizó en 2025 un ajuste fiscal significativo, equivalente a 1.3 puntos del PIB, el mayor desde 1995. Este esfuerzo permitió avanzar en la normalización del déficit, sin comprometer la provisión de programas sociales ni la estabilidad macroeconómica. La magnitud del ajuste refleja una conducción fiscal responsable, orientada a estabilizar la trayectoria de deuda y preservar la confianza de los mercados.

Los resultados al primer trimestre de 2026 confirman la continuidad de esta estrategia. El balance presupuestario registró un déficit menor al previsto, mientras que el balance primario alcanzó un superávit de 98 mil millones de pesos. Asimismo, la estrategia oportuna de manejo de pasivos generó ahorros por 47 mil millones de pesos en el costo financiero de la deuda. Por su parte, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 50.4% del PIB, nivel inferior al observado en economías pares y por debajo de la mediana de países con calificación “Baa”, lo que refleja fundamentos macroeconómicos sólidos.

La Secretaría de Hacienda mantiene una estrategia de consolidación fiscal consistente con las metas presupuestarias aprobadas y orientada a preservar una trayectoria sostenible de la deuda pública en el mediano plazo. Cerca del 80% de la deuda del gobierno federal se encuentra denominada en moneda nacional y a tasa fija, con un perfil de vencimientos ordenado, lo que reduce la exposición a riesgos externos ante un entorno global complejo.

Actualmente, México conserva el grado de inversión con todas las agencias calificadoras que evalúan su deuda y mantiene un acceso amplio y favorable a los mercados financieros globales. Las reservas internacionales se ubican en 257 mil millones de dólares y el país cuenta con una Línea de Crédito Flexible por 24 mil millones de dólares, lo que fortalece la capacidad de respuesta frente a episodios de volatilidad internacional.

La Secretaría de Hacienda reitera que la política fiscal continuará orientada a preservar la sostenibilidad de la deuda pública, fortalecer los ingresos, mantener una ejecución responsable del gasto y avanzar en una trayectoria ordenada de consolidación fiscal, en beneficio de la estabilidad económica y del bienestar de las familias mexicanas.

En la siguiente liga se puede encontrar el documento completo de la agencia calificadora de crédito:

https://www.moodys.com/research/Moodys-Ratings-downgrades-Mexicos-ratings-to-Baa3-from-Baa2-changes-Rating-Action–PR_523044

Texto e Imagen: Secretaría de Hacienda y Crédito Público