Fundamental erradicar la violencia desmontando el enfoque punitivo hacia una paz cimentada en la justicia restaurativa y equidad social

28 de octubre de 2026

La paz es un derecho humano inalienable, fundamental y exigible, base de la soberanía y la dignidad del pueblo: dip. Magdalena Núñez

La construcción de una paz verdadera exige garantizar el derecho de las nuevas generaciones a una vida digna; crucial la meta del gobierno para construir dos millones de viviendas, aseveró

La diputada federal Magdalena Núñez Monreal señaló que, por años, se nos enseñó que la paz era únicamente la ausencia de violencia y la tregua entre conflictos, sin embargo, se demostró que esa visión era insuficiente, ya que en la actualidad se le considera como un derecho humano inalienable, fundamental y exigible, que dejó de ser una concesión coyuntural y se ha consagrado como la base de la soberanía y la dignidad del pueblo.

Durante la inauguración de la Mesa Nacional para el Proceso de Paz en México, la legisladora del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT) sostuvo que nuestra sociedad no debe normalizar el miedo ni acostumbrarse a la zozobra, sin embargo, para erradicar la violencia es indispensable desmontar el enfoque estrictamente punitivo que ha saturado nuestras cárceles y transitar a una paz positiva, cimentada en la justicia restaurativa y en la equidad social.

“Los vicios que destruyen a nuestros jóvenes y la violencia que vemos en las calles no son únicamente fallas individuales, son el síntoma de un problema de dislocación social. Por eso, la verdadera responsabilidad parlamentaria no radica en incrementar las penas punitivas, sino en diseñar presupuestos transformadores, fiscalizar la prevención y forjar leyes que sirvan de cimiento y confianza para el pueblo”, puntualizó.

Núñez Monreal explicó que la Mesa Nacional contempla cuatro ejes estratégicos para impulsar una transformación profunda de las instituciones y de la convivencia social: el primero hacia una reforma educativa para la paz; el segundo plantea una reforma integral de cultura de paz; el tercero, propone avanzar hacia reformas constitucionales que reconozcan expresamente el derecho a la paz y el cuarto, contempla escuchar a líderes y promotores de paz en México.

También destacó que la construcción de una paz verdadera exige garantizar el derecho de las nuevas generaciones a una vida digna, por lo que reconoció las acciones del Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para ampliar el acceso a la vivienda, al tiempo de resaltar la meta de construir dos millones de viviendas y promover programas dirigidos a facilitar el acceso de las juventudes a su primer hogar.

Finalmente afirmó que no puede existir paz social sin justicia ambiental, por lo que reiteró la necesidad de impulsar la tipificación del ecocidio como delito federal y establecer sanciones frente a la destrucción masiva de los ecosistemas; en ese sentido, reconoció a las comunidades originarias sus aportaciones en la preservación de la biodiversidad y la incorporación de sus conocimientos a las políticas de protección ambiental.

Texto y Fotografía: Grupo Parlamentario del PT en Cámara de Diputados