Pérez Gabino organiza debate juvenil: ¿Los medios de comunicación deberán ser sancionados por difundir noticias con enfoque amarillista?

Ciudad de México, 24 de abril de 2026

El diputado Gildardo Pérez Gabino (MC) inauguró el ejercicio de debate juvenil denominado “¿Los medios de comunicación deberán ser sancionados por difundir noticias con enfoque amarillista?”

Agradeció el entusiasmo de las y los jóvenes universitarios, de distintas instituciones de educación superior que acudieron a la Cámara de Diputados para participar en este evento.

Subrayó que estos debates de jóvenes son muy nutritivos y les servirá en su desarrollo profesional en el futuro, ya que la comunicación juega un papel fundamental en todos los ámbitos.

“Yo soy un convencido que estos debates de jóvenes son muy nutritivos, porque les van a servir en su carrera profesional, porque todo parte de la comunicación. Yo puedo ser un extraordinario abogado, el mejor, me puedo saber todos los artículos, puedo interpretarlos, pero si ese conocimiento no lo sé comunicar, no sirve y ustedes están aprendiendo esa habilidad, muchos de ustedes tienen un talento natural”.

Pérez Gabino enfatizó que la única manera de aprender el arte de la oratoria es practicando, y tras realizar estos ejercicios los jóvenes tendrán una perspectiva distinta.

“A nadar se aprende nadando, a correr corriendo y el arte de la oratoria es disertando. Ustedes van a salir diferentes, los jóvenes que hoy participan en el debate, después de eso van a ser diferentes, se los aseguro”, manifestó.

En el evento, las y los jóvenes participantes disertaron sobre las diferencias entre el “amarillismo”, que se define como el sensacionalismo practicado por la prensa, caracterizado por exagerar noticias con el fin de incrementar la audiencia, con el contenido basura.

Sin embargo, enfatizaron que en México a muchos casos en México no se les da importancia hasta que se dan a conocer, como las desapariciones de personas, por ejemplo.

De esta manera, señalaron que el amarillismo no debe analizarse únicamente como un problema moral o de mal gusto, sino como un fenómeno comunicativo, que dentro de un Estado constitucional puede representar un ejercicio legítimo de la libertad de expresión y del derecho a la información.

Anotaron que en México el artículo sexto constitucional señala que la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, lo cual significa que el amarillismo, aunque sea criticado por su estilo sensacionalista, no puede ser censurado únicamente por ser llamativo.

Además, la Constitución garantiza que toda persona tiene derecho al libre acceso a la información plural y oportuna, por lo que este cumple una función importante al ampliar el alcance informativo hacia sectores que no consumen medios tradicionales.

Finalmente, indicaron que, al reconocer el derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión, se refuerza que los medios pueden emplear formatos populares para captar atención y facilitar el acceso a la información.

Abundaron que este estilo permite que temas de interés público alcancen estratos de la población que, de otro modo, ignorarían la gestión estatal a los sucesos delictivos, usando a nuestro favor la globalización que las redes sociales nos han otorgado, cumpliendo así una función de vigilancia ciudadana y formación de la opinión pública.

En una democracia real, añadieron, no sólo se toleran los discursos correctos o académicos, sino también aquellos que resultan incómodos, exagerados o incluso de mal gusto, siempre que no vulneren derechos fundamentales.

En este sentido, consideraron que el amarillismo refleja que el Estado no controla el contenido de los medios, lo cual es esencial para evitar regímenes autoritarios donde únicamente se permite una versión oficial de la realidad.

Por ello, se puede comprender como un puente de información que permite, por medio de estrategias ingeniosas, que la población se mantenga informada de los hechos que ocurren en su contexto social.

Por otra parte, también apuntaron que esta práctica tiene su lado negativo porque, en muchas ocasiones, conlleva deshonestidad, mensajes con doble sentido o una carencia de profunda ética.

Sostuvieron que es preciso reconocer que la comunicación es libertad y que la prensa debe de ser aliada de la sociedad, no alguien que les infunda miedo o hechos de pronto tendenciosos o manipulados para que puedan vender más, para que puedan obtener más clics, para que puedan obtener más ingresos.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados