Del barroco y la ópera a la canción mexicana, un recorrido musical en la Antigua Casona de Xicoténcatl

Ciudad de México, 15 de agosto de 2026

La soprano Guadalupe Millán y el pianista Víctor Manuel Hernández encabezaron la velada

Los muros de la histórica Casona de Xicoténcatl resonaron con las notas de Vivaldi, Händel, Mozart, Puccini y Agustín Lara, durante una velada en la que el canto y el piano tendieron puentes entre siglos, países y tradiciones musicales.

El recinto histórico del Senado de la República abrió sus puertas a una noche dedicada a la música, encabezada por la soprano Guadalupe Millán y el pianista Víctor Manuel Hernández, quienes llevaron al público por un recorrido que transitó de la elegancia del barroco y la fuerza expresiva de la ópera, a la sensibilidad de la canción mexicana y el carácter escénico de la zarzuela.

Con un repertorio construido a partir de distintas épocas, la voz se convirtió en el hilo conductor de la noche de este viernes, pues el programa comenzó su recorrido por la música europea con Sposa son disprezzata, de la ópera Bajazet, de Antonio Vivaldi; continuó con La partenza y L’amante impaziente, de Ludwig van Beethoven.

También se escucharon Ombra mai fu, de la ópera Xerxes, de Georg Friedrich Händel; Ch’ella mi creda, de La fanciulla del West, de Giacomo Puccini; y Voi che sapete, de Las bodas de Fígaro, de Wolfgang Amadeus Mozart.

El viaje musical encontró también un espacio para la música mexicana, con obras de compositores como Luis Sandi, Agustín Lara y Salvador Moreno. Se interpretó Se me hizo fácil, una de las piezas que permitió trasladar la velada hacia la tradición de la canción mexicana.

A este mosaico sonoro se sumaron Canción tonta, de Salvador Moreno; La bien pagá, de Juan Mostazo Morales; La java de las viudas, número musical de la zarzuela Las Leandras, de Francisco Alonso; y La mazurca de las sombrillas de la zarzuela Luisa Fernanda, de Federico Moreno Torroba.

Guadalupe Millán, integrante del grupo de Concertistas de Bellas Artes, se formó en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el Conservatorio de Música de Boston. Su trayectoria la ha llevado a presentarse como solista con diversas orquestas de México y Estados Unidos, además de debutar con la Compañía de Ópera de Bellas Artes en La flauta mágica, de Mozart.

Al piano estuvo el maestro Víctor Manuel Hernández, formado en el Conservatorio Nacional de Música y con una amplia trayectoria dedicada a la cultura y la educación musical, además de haber dirigido artísticamente diversas agrupaciones corales.

La noche contó además con la participación de la mezzosoprano Aljhared Abrajan Márquez y del tenor Jorge Pérez Rosas como artistas invitados, quienes se sumaron al encuentro musical.

Así, las distintas épocas dejaron de estar separadas por los siglos: el barroco dialogó con la ópera, la canción mexicana encontró eco junto a Mozart y Puccini, y la zarzuela se hizo presente en un recinto marcado por la historia política del país.

La velada confirmó que la Casona de Xicoténcatl no sólo resguarda parte de la memoria del Senado de la República, sino que también mantiene sus puertas abiertas a las expresiones culturales que encuentran en la música un lenguaje capaz de atravesar el tiempo y las fronteras.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores