Discurso pronunciado por la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, en la 152ª Asamblea de la Unión Interparlamentaria (UIP), en Estambul, Turquía
Estambul, Turquía, 17 de abril de 2026
Muchas gracias, distinguido presídium.
Distinguidas y distinguidos representantes de los parlamentos del mundo.
Hoy a los parlamentarios nos convoca un propósito compartido: fortalecer el diálogo como vía para construir soluciones comunes.
Los legisladores somos expresión viva de la pluralidad de nuestras sociedades.
En nuestras cámaras convergen visiones distintas, intereses legítimos y perspectivas diversas.
Nuestra mayor fortaleza se encuentra en esa diversidad, desde la cual es posible construir acuerdos que perduren.
Ante un contexto global marcado por conflictos, desigualdades y tensiones sociales, nuestra responsabilidad es clara: promover el entendimiento, consolidar el diálogo y fortalecer la cooperación, con un objetivo compartido: fomentar la esperanza, asegurar la paz y garantizar la justicia para las futuras generaciones.
El respeto afirma nuestras convicciones y reconoce el derecho de los demás a sostener las suyas.
Así, los parlamentos debemos ser espacios donde la política recupere su sentido más noble, orientada de manera permanente a construir acuerdos en favor del bien común.
El bien común nos obliga a consolidar sociedades donde la seguridad sea un derecho efectivo y la prosperidad genere oportunidades reales, transformando el contenido de nuestras leyes en bienestar concreto para cada persona y cada familia que representamos.
La cooperación internacional es indispensable.
Los desafíos que enfrentamos requieren respuestas compartidas, en México y en el mundo, sustentadas en evidencia, diálogo y respeto mutuo.
En ese sentido, superar las barreras que limitan el intercambio de experiencias permite fortalecer nuestras capacidades y avanzar con mayor eficacia.
Un ejemplo reciente en mi país ilustra esta realidad.
El informe presentado por instancias de las Naciones Unidas en materia de desapariciones exhibe la complejidad del fenómeno y aporta elementos sustantivos para su atención.
Reconoce que, a diferencia de lo ocurrido en etapas del pasado en diversos países —donde los gobiernos promovieron desapariciones forzadas—, en México no existe una política deliberada del Estado orientada a impulsar estas prácticas; y, al mismo tiempo, advierte la existencia de una grave crisis caracterizada por desapariciones de carácter sistemático y generalizado, lo que exige respuestas institucionales de mayor alcance.
El organismo informa sobre una oportunidad concreta para fortalecer la cooperación internacional mediante asistencia técnica, financiamiento, acceso a especialistas y mecanismos de acompañamiento, orientados a esfuerzos comunes.
Este enfoque permite concentrar los esfuerzos para solucionar un problema tan doloroso como son las desapariciones en México mediante soluciones integrales respaldadas por la comunidad internacional.
En este marco, la esencia del multilateralismo radica en la capacidad de sumar esfuerzos desde la objetividad, el respeto y la colaboración.
Cuando los parlamentos asumimos este enfoque, transformamos los desafíos en oportunidades para construir soluciones eficaces, con visión de largo plazo y sentido humano.
En este espacio deliberativo en este órgano multilateral, hoy más que nunca, se hace necesario decir: bienvenido el esfuerzo colectivo, bienvenido el trabajo internacional y bienvenido el parlamento que nos ayude a construir siempre mejores leyes a favor de las y los ciudadanos.
Hoy, desde esta tribuna digo: estemos trabajando siempre a favor de nuestros representados, más allá de ideologías, más allá de divisiones, más allá de posiciones de enfrentamiento; hoy lo que el mundo espera de nosotros, señoras y señores parlamentarios, es dar resultados.
Ojalá y este esfuerzo desde la Unión Interparlamentaria continúe como siempre dando frutos.