Brugada Molina promulga la Ley de Cuidados que “Nos convierte en la primera ciudad del mundo en establecer en su Constitución la erradicación sexual del trabajo”

Ciudad de México, 2 de julio de 2026

La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la promulgación de la Ley del Sistema Público de Cuidados de la Ciudad de México, que se publicó esta tarde en la Gaceta Oficial, y con la que se escribe una nueva página en la historia de los derechos, al fortalecer “la revolución de los cuidados”; acto en el que representantes de Grupos Parlamentarios del Congreso capitalino reconocieron el trabajo conjunto y el consenso para materializar una política pública que reconoce y valora la labor de las personas cuidadoras.

Al tomar la palabra, la titular del Ejecutivo local señaló que con esta nueva legislación comienza a saldarse una deuda histórica con millones de mujeres, al garantizar el derecho a cuidar, a recibir cuidados y al autocuidado; además de reconocer que estas tareas constituyen una responsabilidad compartida entre el Estado, las comunidades, las familias y la sociedad.

“Estamos escribiendo una nueva página en la historia de los derechos de la ciudad: la página de la revolución de los cuidados. Esta ley es un parteaguas en el movimiento de emancipación de las mujeres y en la construcción del Estado de bienestar del siglo XXI”, indicó.

Ante la presidenta de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo; legisladoras y legisladores locales, representantes de organizaciones sociales y funcionarios del Gobierno de la ciudad, Brugada Molina destacó que la aprobación unánime de la ley por parte del Congreso de la Ciudad de México, con el respaldo de todas las fuerzas políticas representadas en el Poder Legislativo capitalino, demuestra que la ampliación de derechos puede construirse desde el consenso democrático.

Reunidos en el auditorio de la Utopía Mixiuhca, en la alcaldía Iztacalco, la mandataria reconoció a las y los legisladores capitalinos y a las más de seis mil personas, organizaciones, instituciones y movimientos sociales que participaron en el proceso consultivo, al señalar que se trata de una legislación construida de manera colectiva, plural y abierta a las aportaciones de la ciudadanía.

“Se demuestra que cuando ponemos por delante el amor por la ciudad somos capaces de construir consensos que trascienden diferencias y, sobre todo, que marcan épocas y ensanchan el horizonte de derechos.”

La coordinadora Residente de la Organización de las Naciones Unidas, Allegra María del Pilar Baiocci, refirió que con la promulgación de la ley la Ciudad de México demuestra que los compromisos internacionales pueden convertirse en derechos, instituciones y servicios que cambian la vida, donde la Agenda de Cuidados puede hacerse realidad y manda un mensaje poderoso a toda la región latinoamericana y del Caribe de que los acuerdos toman valor cuando se traducen en políticas públicas concretas; tras lo cual refrendó el apoyó y acompañamiento de la institución a la que pertenece.

En su oportunidad, la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, del Congreso de la Ciudad de México, Cecilia Badillo, reconoció la participación de más de 6 mil personas, activistas y representantes de la sociedad civil, por medio de una consulta que marcó una nueva forma de hacer leyes con la participación y colaboración de la ciudadanía.

Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, reconoció el liderazgo de Clara Brugada, por impulsar una política pública que coloca los cuidados en el centro de la agenda social, fortalece la protección de las personas más vulnerables y convierte a la capital en un referente nacional e internacional en la construcción de un sistema de cuidados con perspectiva de género y justicia social.

El presidente de la Junta de Coordinación Política, el panista Andrés Atayde, destacó el consenso entre fuerzas políticas, gobierno, especialistas y colectivos durante el proceso para construir un acuerdo que responda a las necesidades de las familias, donde la Ciudad de México da un paso adelante para construir capacidades que las atiendan. Asimismo, subrayó la necesidad de blindar la continuidad transexenal.

A su vez, el coordinador del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, destacó que la nueva legislación beneficiará a más de 6 millones de personas, para lo cual considera tareas y obligaciones para el 99 por ciento de las entidades que conforman el gobierno de esta ciudad.

El coordinador del Grupo Parlamentario del Trabajo en el Congreso local, Ernesto Villarreal, afirmó que con la promulgación se ratifica la condición de una ciudad de vanguardia y progresista, y que representa un paso histórico para la capital, donde por muchos años la labor de los cuidados fue invisible y recayó, principalmente, en las mujeres y se asumió como una responsabilidad privada.

La coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso local, Xóchitl Bravo, aseguró que por primera vez en la historia de la ciudad se está haciendo justicia social a una labor que se ha hecho por toda la vida, y refirió que cuando se pone en el centro a la gente se hace en beneficio de quienes dieron su confianza para representarlos.

Después de escuchar a diputados, senadores y representantes de organizaciones internacionales, la mandataria capitalina subrayó que la ley reconoce tres dimensiones: el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado. Explicó que los cuidados son una necesidad universal que acompaña a todas las personas a lo largo de su vida. y sostuvo que el nuevo SPC busca redistribuir estas tareas entre el Estado, las familias, las comunidades y el sector privado, para dejar atrás un modelo que históricamente las depositó sobre las mujeres.

Afirmó que la legislación abre una ruta para “desfamiliarizar, desmercantilizar y redistribuir” el trabajo de cuidados, además de combatir la pobreza de tiempo que enfrentan principalmente las mujeres y avanzar hacia la erradicación de la división sexual del trabajo. Recordó que la Ciudad de México fue la primera del mundo en incorporar en su Constitución el horizonte de eliminar esa desigualdad, dando paso a un nuevo constitucionalismo feminista.

Como parte de la implementación de la ley, Brugada Molina anunció que durante su administración se construirán 100 nuevas Utopías, 200 Casas de las Tres R, 300 Centros de Cuidado y Desarrollo Infantil, 200 Casas de Día para Personas Mayores y 200 espacios para personas con discapacidad, infraestructura que permitirá atender a más de 100 mil personas cada año. Asimismo, informó que la capital contará por primera vez con un sistema obligatorio de educación inicial para las infancias e instruyó a la Secretaría de Bienestar a elaborar la primera contabilidad oficial del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado en la capital.

“Con esta ley caminamos hacia la construcción del sistema público de cuidados más ambicioso del país, un modelo vanguardista a nivel internacional. Hoy la Ciudad de México vuelve a abrir brecha y a iluminar caminos.”

La jefa de Gobierno sostuvo que esta legislación representa una justicia histórica para millones de mujeres que durante generaciones sostuvieron la vida mediante trabajo de cuidados no remunerado, afirmando que esta ley trasciende a un gobierno o una legislatura. La Ley de Cuidados se publicará hoy por la tarde en la una versión bis de la Gaceta de la Ciudad de México, con lo que ya queda establecido como ordenamiento legal.

Al tomar la palabra, el secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo, indicó que con la promulgación de la Ley del Sistema de Cuidados se ratifica un compromiso fundamental con la construcción de un nuevo pilar del estado social de derechos y bienestar de la ciudad.

Resaltó que la nueva legislación derivó de un intenso proceso de consulta y su posterior aprobación unánime en el Pleno del Congreso de la Ciudad de México, que define el derecho al cuidado, a ser cuidado y al autocuidado como un derecho humano y que reconoce el valor social y económico del trabajo de los cuidados.

En el acto estuvieron presentes también titulares de las diferentes Secretarías que conforman el Gabinete Legal de la ciudad; representantes de diversos Grupos Parlamentarios del Congreso local; integrantes de organismos internacionales; así como miembros de organizaciones y colectivos y grupos vulnerables.


Ciudad de México, 2 de julio de 2026

Transcripción de las palabras de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, de secretarios de su gabinete y la coordinadora residente para la Organización de las Naciones Unidas en México, en la promulgación de la Ley de Cuidados en la Ciudad de México

Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina (CBM): Hola, hola. Bienvenidas, bienvenidos. Me da mucho gusto que podamos llegar a este día. Es un día muy importante para la ciudad.

Quiero empezar saludando a todo el presídium. Muchísimas gracias por acompañarnos, alcaldesa querida, gracias por recibirnos. Y a todos los representantes de los partidos políticos del Congreso de la Ciudad; a todas las diputadas y diputados presentes; a toda la sociedad que participó en esta ley y que hoy nos acompañan y a los que no pudieron hacerlo.

También a la representante de la Organización de las Naciones Unidas, muchísimas gracias. Y a nuestras secretarias y secretarios del Gobierno de la ciudad. A todas y todos, gracias por estar el día de hoy.

Estamos escribiendo una nueva página en la historia de los derechos de la ciudad, la página de la revolución de los cuidados. Esta ley es un parteaguas en el movimiento de emancipación de las mujeres y en la construcción del Estado de Bienestar, del siglo XXI.

Expreso un sincero reconocimiento a las y los diputados del Congreso de la Ciudad de México, que aprobaron por unanimidad esta iniciativa. Un fuerte, fuerte aplauso.

Se demuestra que cuando ponemos por delante el amor por la ciudad, somos capaces de construir consensos que trascienden diferencias y, sobre todo, que marcan épocas y ensanchan el horizonte de derechos.

Agradezco también, a las más de 6 mil personas, instituciones, organizaciones y movimientos, que participaron en el proceso consultivo, organizado por el Congreso de la Ciudad, y en distintos foros abiertos de deliberación.

Así que esta ley, es una ley que proviene de una construcción colectiva y plural, tejida con múltiples miradas, voces, aportaciones y opiniones. Un aplauso a todas, todos, todes, quienes participaron en enriquecer esta iniciativa.

Por aquí veo a Araceli Damián; démosle un fuerte aplauso, que participó decididamente desde el Gobierno de la ciudad. Gracias, Araceli.

Tenemos una deuda histórica con las mujeres y hoy promulgamos no sólo una ley, sino una ruta para empezar a saldarla, garantizando tiempo para vivir: reconocer para dignificar y reducir para liberar.

A lo largo de la historia, México ha vivido guerras, convulsiones profundas y grandes transformaciones. Hemos derrotado invasiones extranjeras, hemos derrocado imperios, hecho revoluciones y cambiado constituciones y gobiernos.

Pero una realidad ha permanecido inalterable: la desigualdad de género en el hogar y la carga desproporcionada de cuidados, sobre los hombros cansados de millones de mujeres.

La humanidad ha avanzado y ha avanzado mucho. Llegó al espacio, creó robots e inteligencia artificial, globalizó mercancías y capitales, descifró el genoma y construyó tecnologías para conectarnos instantáneamente con cualquier lugar del planeta. Y mientras la humanidad conquista las estrellas, millones de mujeres siguen haciendo posible la vida aquí en la Tierra; cuidando de manera invisible, a las hijas e hijos de quienes hoy dirigen ese progreso.

Así que la revolución pendiente de la humanidad no es tecnológica, ni económica: es la revolución feminista de los cuidados.

En la ciudad, en nuestra ciudad, el 80 por ciento de quienes dedican más de 40 horas semanales al cuidado son mujeres. Hoy en el país, el valor del trabajo no remunerado de cuidados, asciende al 25 por ciento del Producto Interno Bruto, a más de 4 billones de pesos.

Quiero destacar algunos aspectos claves de la Ley que hoy promulgamos.

Primero. En cumplimiento de la resolución de la Corte Interamericana, reconocemos tres dimensiones de un nuevo derecho humano: el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado.

Todas y todos hemos cuidado alguna vez. Y sin excepción, necesitamos ser cuidados, antes o después, como parte de nuestro ciclo natural de vida. Todas y todos, nos asomamos a este mundo necesitando de los demás. Los cuidados son una necesidad humana profunda, irremplazable y universal. Nadie se salva solo.

El principio civilizatorio más importante de la humanidad, es el cuidado de la vida, no la competencia y menos, las guerras.

Segundo. Esta ley abre una ruta para desfeminizar, desmercantilizar y desfamiliarizar el trabajo de los cuidados. Cuidar es indispensable para el conjunto de la sociedad y es responsabilidad de todas y todos, no sólo de las mujeres, no sólo de las familias, no sólo del mercado y no sólo del gobierno.

Recientemente, nos convertimos en la primera ciudad del mundo en establecer en su Constitución, el horizonte de erradicar la división sexual del trabajo. Iniciamos así, un nuevo constitucionalismo feminista, gracias a ustedes, a las diputadas y diputados. Nuevamente, un aplauso.

Detrás de cada mujer que no pudo estudiar, que abandonó un empleo, que no pudo emprender, que renunció a sus sueños, hay una sobrecarga injusta de cuidados y una deuda social.

Hoy decimos: no hay trabajo de mujeres ni trabajo de hombres. El trabajo doméstico es responsabilidad de todas y de todos.

Tercero. Esta ley establece un nuevo mandato de gobierno: la obligación de construir una nueva infraestructura de cuidados y de ampliar progresivamente los servicios públicos. Esta obligación de construir infraestructura es indeclinable y transexenal, hasta lograr la plena universalidad del Sistema de Cuidados.

En este ámbito, al terminar nuestro gobierno, tendremos 100 nuevas Utopías, 200 nuevas Casas de las Tres R’s, 300 nuevos Centros de Cuidado Infantil, 200 nuevas Casas de Día para los adultos mayores; y también, 200 nuevos espacios para las personas con discapacidad.

La nueva infraestructura pública de cuidados, podrá atender cada año a más de 100 mil personas. Así, daremos un salto gigante en la infraestructura pública de cuidados y dejaremos para las siguientes generaciones, un legado que perdurará, que va a perdurar más allá de nuestro tiempo.

Cuatro. Esta ley configura el Sistema de Educación Inicial para las Infancias. Por primera vez en el país, será obligatorio un Sistema de Educación Inicial para las Infancias. Ésta es una política disruptiva.

Así como es obligatoria la primaria, la secundaria y la educación media superior, el Gobierno de la ciudad tendrá la responsabilidad de garantizar educación y cuidados a las infancias, en los primeros años de vida.

Antes se pensaba que cuidar a la primera infancia era responsabilidad de las familias y en especial de las mujeres; pero es una tarea de todas y todos. En la primera infancia, se desarrolla el cerebro, se crean habilidades cognitivas y sociales decisivas; se construye autoestima y se aprende a confiar, a convivir y a soñar. No hay inversión más revolucionaria, que cuidar a una niña o niño, en sus primeros años de vida.

En algunos años, cualquier niña o niño que nazca en esta ciudad, tendrá garantizado un espacio en un Centro de Cuidado Infantil, cerca de su hogar. En algunos años, cualquier mamá tendrá la tranquilidad de saber que podrá dejar a sus hijos bien cuidados, con afecto y educación, con dignidad, en un centro público infantil, para regresar al trabajo después de su baja por maternidad. Estamos haciendo historia.

Cinco. Esta ley establece la obligación de calcular el valor económico del trabajo no remunerado de cuidados, en la Ciudad de México.

Históricamente, el trabajo de cuidados ha permanecido oculto y desvalorizado; se asumió como una obligación impuesta, como un destino natural, como una esclavitud privada, para millones de mujeres. Antes que trabajadoras y consumidoras, somos vulnerables; somos fragilidad compartida, somos seres humanos necesitados de afecto, de amor y de cuidados.

Durante demasiado tiempo, la economía contabilizó edificios, mercancías, ganancias, pero ignoró el trabajo de millones de mujeres que sostienen la vida.

Sin trabajo de cuidados, la economía simplemente colapsaría. Los cuidados son el cimiento oculto, sobre el que se ha levantado durante siglos, toda la riqueza de las naciones.

Es tiempo de reivindicar, de calcular y remunerar el trabajo invisible que mueve al mundo.

Por ello, instruyo a la Secretaría de Bienestar del Gobierno de la ciudad, a conformar un grupo de especialistas, para realizar la primera contabilidad de trabajo doméstico no remunerado oficial y del gobierno, en nuestra ciudad.

Seis. Esta Ley busca garantizar derechos plenos, para personas cuidadoras, mayoritariamente mujeres, así como avanzar hacia la erradicación de la pobreza de tiempo.

Debemos asegurar derechos laborales, capacitación, dignificación y profesionalización para las mujeres cuidadoras, y derecho al descanso, a la salud física y a la salud mental, al tiempo libre, al bienestar emocional y, por supuesto, a la libertad y a la felicidad.

Con esta ley, caminamos hacia la construcción del Sistema Público de Cuidados más ambicioso del país; un modelo vanguardista a nivel internacional.

Hoy, la Ciudad de México vuelve a abrir brecha y a iluminar caminos. Fuimos pioneros en la conquista de la libertad de amar, en programas sociales universales, en obras de movilidad y en la garantía del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, hoy somos de nuevo la punta de lanza de la transformación feminista, cuidadora y humanista, que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum.

Todos los días, millones de mujeres sacrifican su tiempo, sus proyectos, su autonomía, su vida, sus oportunidades y sus sueños, para cuidar a otros. Cuidan de día y de noche, cuidan en silencio, cuidan sin descanso y cuidan cuando nadie mira. Cuidan con dobles y triples jornadas. Cuidan sin remuneración y sin ser reconocidas; en ocasiones, ni por ellas mismas.

Esta ley es justicia histórica para millones de mujeres. Es justicia para todas las mujeres que han dejado algo que hacer de su vida, por atender a los demás. Es justicia para millones de niñas que no tendrán que elegir entre vivir y cuidar —y me refiero a niñas—; entre la autonomía y las cadenas invisibles de la desigualdad.

Las niñas, a partir de esta ley, tendrán la posibilidad de continuar sus vidas, sin tener que elegir entre libertad y destino.

Nunca más una niña de esta ciudad crecerá creyendo que nació para obedecer o para renunciar. Nacerá sabiendo que vino al mundo para soñar, para decidir, para crear, para florecer y para ser libre.

Esta ley no pertenece a un gobierno, ni a una legislatura, no es el triunfo de una administración, ni de un Congreso. Esta ley tiene raíces más profundas, nace de siglos de rebeldía; de la voz de millones de mujeres que se atrevieron a nombrar lo innombrable y a hacer visible lo invisible. Esta ley es hija de la terquedad luminosa del movimiento feminista, al que llamamos insistencialista, porque no ha dejado de insistir con obstinación histórica y libertaria, por la emancipación de las mujeres.

Venimos de muy antiguo y vamos muy lejos. Nos respaldan las que lucharon antes y caminamos por las niñas que vendrán; por las que fueron, por las que son y por las que serán.

Las mujeres han sostenido el mundo, es hora de que el mundo sostenga a las mujeres.

¡Tiempo para vivir, reconocer para dignificar y reducir para liberar!

¡Que viva la revolución de los cuidados!

¡Que vivan las mujeres! ¡Y que viva la Ciudad de México feminista!

Muchas gracias.

Presentador: Nuevamente hace uso de la palabra, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, licenciada Clara Brugada Molina.

CBM:Yo, Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, en cumplimiento de las facultades que me han sido conferidas por el Artículo 32, apartado C, numeral uno, inciso A, de la Constitución Política de la Ciudad de México y del Artículo 10 de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo de la Administración Pública de la Ciudad de México, tengo bien a promulgar la Ley del Sistema de Cuidados, y con ello, abrir un nuevo horizonte de justicia y dignidad, y de emancipación para millones de mujeres.

Muchas gracias.

Presentador: …saludando a quienes acompañan a nuestra jefa de Gobierno. Con la bienvenida para la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores de la República, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez; el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, el licenciado César Cravioto Romero; el secretario de Bienestar e Igualdad Social de la Ciudad de México, maestro Pablo Yanes Rizo.

Bienvenido, el coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, diputado Andrés Atayde Rubiolo. Gracias a la coordinadora residente para la Organización de las Naciones Unidas en México, Allegra María del Pilar Baiocchi; la coordinadora del grupo parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, Xóchitl Bravo Espinosa. De igual forma, el coordinador del grupo parlamentario del Partido del Trabajo en el Congreso de la Ciudad de México, diputado Ernesto Villarreal Cantú.

Bienvenido también, el coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Congreso de la Ciudad de México, diputado Royfid Torres González. Bienvenida también, la presencia del diputado Víctor Gabriel Varela López, presidente de la comisión de Inclusión, Bienestar Social y Exigibilidad de Derechos Sociales en el Congreso de la Ciudad de México.

Gracias también, a la secretaria de las Mujeres de la Ciudad de México, la maestra Daptnhe Cuevas Ortiz. La Consejera Jurídica y de Servicios Legales de la Ciudad de México, doctora Eréndira Cruzvillegas Fuentes. La secretaria de Desarrollo Económico en la Ciudad de México, la maestra Manola Zabalza.

El secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, el doctor Pedro Moctezuma Barragán. El secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana de la Ciudad de México, maestro Enrique Irazoque Palazuelos. La secretaria de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, maestra Inés González Nicolás.

Preside el momento, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, licenciada Clara Brugada Molina. Agradeciendo de manera especial, la presencia de la alcaldesa de Iztacalco, licenciada Lourdes Paz Reyes. Bienvenida.

Representantes del gobierno de México, diputadas y diputados federales y locales, así como de académicos y académicas que nos acompañan, sean todas, todos bienvenidos.

Con una disculpa, también saludamos a la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género en el Congreso de la Ciudad de México, diputada Cecilia Vadillo. De igual forma y gracias también a las y los compañeros de los medios de comunicación que cubren este instante y de quienes nos siguen a través de plataformas digitales.

Damos así inicio al uso de la voz, con el secretario de Bienestar e Igualdad Social de la Ciudad de México, el maestro Pablo Yanes Rizo.

Secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo (PYR): Con su permiso, jefa de Gobierno.

¡Qué emocionante día, qué momento tan importante para la ciudad! Saludo, por supuesto, a nuestra jefa de Gobierno, Clara Brugada, a la senadora Laura Itzel Castillo; a las diputadas, diputados; a la señora representante del Sistema de Naciones Unidas; a los integrantes de la Junta Promotora del Sistema de Cuidados; colegas del gabinete y particularmente a todas y todos quienes nos acompañan en este evento.

Hoy es un día trascendente para la ciudad, con la publicación y promulgación de la Ley del Sistema de Cuidados.

Estamos viviendo momentos de cambio y transformación, y con la publicación de la Ley ratificamos el momento fundacional en la construcción de un nuevo pilar del Estado Social de Derechos; del Estado de Bienestar que estamos construyendo.

Me permito reiterarlo: el Sistema de Cuidados es mucho más que un programa o una política. Es un pilar del Estado de Desarrollo, del Estado Social de Derechos; tan importante para la reproducción de la vida y el bienestar de las personas, como la educación, la salud y la seguridad social.

Representa además, una revolución de la vida cotidiana, un abatimiento de la pobreza de tiempo y sobre todo una transformación profunda de las relaciones de género, tanto materiales como simbólicas, para erradicar todas las desigualdades derivadas de la división sexual del trabajo; la más antigua y duradera de las desigualdades que subordina a las mujeres, impide el gozo de sus derechos y asfixia a la sociedad humana, desde tiempos inmemoriales.

Repito que vivimos un momento fundacional, en el que la ciudad se ha dotado, gracias a la iniciativa de la jefa de Gobierno; a las contribuciones de muchas instituciones de nuestro Gobierno, a un intenso proceso de consulta y a la aprobación unánime del Congreso; subrayo: unánime, de una reforma constitucional que define el derecho al cuidado, a ser cuidado y al autocuidado, como derecho humano que reconoce el valor social y económico del trabajo de cuidados.

Contamos, derivado de esta reforma constitucional, con una ley de avanzada que hoy se proclama, con enfoque de derechos, que define un horizonte en donde la desfeminización, la desfamiliarización y la desmercantilización del trabajo de cuidados, son guías del horizonte que queremos para construir este nuevo pilar.

Construcción que, por cierto, no ha esperado a la promulgación de la ley, sino que ya es un proceso en marcha, como lo podemos constatar en esta bella Utopía, en todas las que ha estado inaugurando la jefa de Gobierno y en la puesta en marcha de las Casas de las Tres R’s.

La verdad, no hubiéramos llegado hasta aquí, sin el empuje, compromiso y liderazgo de la jefa de Gobierno. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, que ha hecho del Sistema de Cuidados y de la ciudad cuidadora, un sello fundamental y perdurable de su gobierno.

Esto está siendo posible, gracias —déjenme decirlo en estos términos—, a la claridad de Clara. Una demostración palpable de lo que es el Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Viene el proceso de implementación de la ley, en donde hemos sido instruidos por la jefa de Gobierno, para darle pleno y acelerado cumplimiento. Subrayo: su acelerado cumplimiento. Para seguir construyendo la ciudad cuidadora, la Ciudad Utopía, la ciudad del bienestar, la ciudad de los derechos; para continuar detonando la emancipación de las mujeres y el florecimiento de todas las personas.

Muchas gracias.

Coordinadora Residente de la Organización para las Naciones Unidas, Allegra María del Pilar Baiocchi (AMPB): Muy buenos días, señora jefa de Gobierno, senadora Castillo, secretario Yanes —ex colega—; autoridades de los tres poderes, representantes de la sociedad civil; academia, sector privado, colegas del Sistema de Naciones Unidas; amigos y amigas. Es un gran honor para mí hoy estar aquí como representante de la ONU en México, enmarcar este importante hito.

Como lo dijo el secretario, hoy no asistimos únicamente a la promulgación de una ley. Hoy somos todos y todas testigos de algo mucho más importante: la traducción de un compromiso internacional en una política pública, capaz de transformar la vida de las personas.

En demasiadas ocasiones, los grandes acuerdos internacionales permanecen como aspiraciones. Pero hoy la Ciudad de México demuestra que sus compromisos pueden convertirse en derechos, instituciones y servicios, que sí cambian la vida.

Ese es el verdadero significado de este momento. Entonces, permítanme dejarles tres mensajes.

Primero. Con esta ley, México está demostrando que la agenda de los cuidados puede hacerse realidad. Los cuidados han dejado de ser un tema exclusivamente social, para convertirse en una prioridad de desarrollo sostenible, de igualdad y de democracia.

La agenda 2030 nos recuerda que no habrá desarrollo inclusivo, mientras persistan las desigualdades que limitan la autonomía de las mujeres y su participación plena en la economía y en la vida pública.

Y hace apenas unos meses, los países de América Latina y el Caribe, reafirmaron esta misma visión en el Compromiso de Tlatelolco, reconociendo el cuidado como un derecho, una necesidad y un trabajo esencial para la sostenibilidad de nuestras ciudades.

Hoy, la Ciudad de México convierte este compromiso en acción. Lo que aquí ocurre, envía un mensaje poderoso a toda la región: los acuerdos internacionales adquieren verdadero valor cuando se traducen en políticas públicas concretas. Segundo. Invertir en cuidados, no es un gasto social. Es una estrategia para el desarrollo. Los datos son claros, lo hemos escuchado miles de veces: las mujeres siguen dedicando más del doble del tiempo que los hombres, al trabajo de cuidados no remunerados.

Esta desigualdad no sólo afecta a las mujeres: limita la productividad, reduce el crecimiento económico, profundiza las desigualdades y debilita la cohesión social.

Por ello, construir un Sistema Público de Cuidados significa invertir simultáneamente en igualdad, en empleo, en productividad y en bienestar. No existe contradicción entre la agenda económica y la agenda de los cuidados. Son cada vez más, la misma agenda.

Y mi tercer mensaje es que el liderazgo se medirá por la implementación. La promulgación de esta ley hoy merece ser celebrada. Pero el verdadero éxito comenzará mañana.

Será necesario asegurar recursos sostenibles, fortalecer las capacidades institucionales, ampliar la oferta de servicios, garantizar calidad y construir mecanismos eficaces de coordinación y rendición de cuentas. Porque los derechos sólo adquieren pleno significado, cuando las personas pueden ejercerlo en su vida cotidiana.

Desde la Naciones Unidas, reiteramos nuestro compromiso de seguir acompañando este proceso. La agenda de cuidados ocupa un lugar central en el marco de Cooperación del Sistema de Naciones Unidas, aquí en México, que acordamos conjuntamente con el gobierno.

Y a través de este marco, seguiremos aportando evidencia, cooperación técnica, generación de conocimiento y alianzas, para fortalecer un Sistema de Cuidados que sea universal, inclusivo y sostenible.

La experiencia de la Ciudad de México confirma que el multilateralismo produce resultados cuando se encuentra con liderazgos políticos, instituciones sólidas y una visión compartida del futuro.

La Ciudad de México está mostrando que otros modelos de desarrollo, son posibles. Uno donde cuidar deja de ser una responsabilidad invisible de las mujeres, para convertirse en una responsabilidad compartida de toda la sociedad.

Esto es el espíritu de la Agenda 2030. Esto es el espíritu del Compromiso de Tlatelolco y ese es el futuro que las Naciones Unidas tiene el orgullo de acompañar.

Muchísimas gracias.

Presentador: Asimismo, hace uso de la palabra la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez.

Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez (LICJ): Bueno, muy buenos días tengan todos y todas ustedes. Quiero agradecer a la licenciada Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, por la invitación a participar en este gran acto, que tiene mucha relevancia para la ciudad y para nuestro país.

Saludo también, con mucho respeto, a las autoridades del Gobierno de la ciudad; a las legisladoras, a los legisladores del Congreso capitalino; a la alcaldesa, a los miembros de organizaciones sociales, vecinales y a todas y todos ustedes, que el día de hoy nos acompañan.

Quiero expresar mi más sincero reconocimiento, porque hoy se concreta una etapa decisiva, de un larguísimo recorrido de lucha social, diálogo democrático y construcción institucional, en favor del derecho al cuidado.

Durante mucho tiempo, el cuidado fue concebido como un asunto privado. Es decir, como una responsabilidad que debía resolverse solamente dentro de nuestros hogares y que casi siempre recaía en las mujeres; muchas veces sin un reconocimiento real, sin remuneración y sin los derechos suficientes, sino considerado como una verdadera obligación de las mujeres.

Por eso, la promulgación de esta Ley de Cuidados marca el inicio de un acto de justicia, gracias al legado de las luchas feministas y al trabajo incansable de las organizaciones sociales. El cuidado ocupa hoy el lugar que le va a corresponder, en esta agenda pública y en las responsabilidades del estado.

Las cifras muestran con claridad, la dimensión de la deuda, de esta deuda social. De acuerdo con la última Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (ENASIC), realizada por el INEGI, en México, 58 millones de personas requieren cuidados. Pero esa responsabilidad no se ha distribuido de manera equitativa en los hogares, pues tres de cada cuatro personas cuidadoras, son mujeres.

Esta carga desigual, tiene consecuencias en la vida de este sector de la población. Que por ahí, un personaje importante decía, Mao Tse-Tung, que la mitad del cielo eran mujeres. Y nosotras decimos: la mitad de la Tierra, somos.

Esto tiene consecuencias. Pero ahora revela algo que durante mucho tiempo fue invisibilizado: la importancia económica del cuidado.

Se estima que el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, equivale al 24 por ciento del Producto Interno Bruto nacional. En otras palabras, lo que durante años se llamó: deber femenino, hoy debe reconocerse por su verdadero nombre. Es decir, como un trabajo fundamental, que sostiene la economía y la vida de la comunidad.

Por eso es tan importante que el Congreso de la Ciudad de México haya aprobado esta ley, y sobre todo, que lo haya hecho por unanimidad. Este consenso democrático expresa la convicción de que el cuidado no es una causa de una sola fuerza política, sino que implica una responsabilidad colectiva.

Con esta ley, la Ciudad reconoce que cuidar, recibir cuidados y ejercer el autocuidado, son derechos humanos. También reconoce que esta responsabilidad ya no puede descansar exclusivamente en las familias, ni mucho menos, solamente en las mujeres y las niñas.

En ese sentido, la Ciudad de México da un paso decisivo hacia un nuevo paradigma de desarrollo, con justicia social. Como lo plantea la CEPAL: colocar los cuidados en el centro de la política pública; significa fortalecer la protección social y construir bienestar desde la prosperidad compartida.

También es muy significativo, que este acto se realice en esta utopía; espacios que nos demuestran que los derechos al cuidado pueden hacerse realidad en el territorio, cuando hay voluntad política, infraestructura pública, cercanía con las comunidades y una auténtica, una real visión de género.

En estas instalaciones, el cuidado deja de ser una idea abstracta y se convierte en derechos sociales concretos: Centros de Cuidado Infantil, Casas de Día para personas mayores, comedores populares, lavanderías comunitarias, espacios de rehabilitación y lugares de encuentro para una vida comunitaria.

Bajo el liderazgo de nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, primera mujer presidenta en más de dos siglos de vida independiente, la Ciudad de México ha dado pasos muy importantes en esta agenda de derechos sociales.

La tarea ahora será seguir construyendo las condiciones para que el derecho al cuidado llegue a todas las personas y, sobre todo, proteja a quienes son más vulnerables. Estamos convencidas de que esta ruta avanzará con firmeza, gracias al liderazgo y la convicción de la jefa de Gobierno, la licenciada Clara Brugada Molina.

Desde la Cámara de Senadoras y Senadores, celebramos este avance de la Ciudad de México, y reiteramos nuestra absoluta disposición a acompañar desde nuestras responsabilidades institucionales, esta agenda, que coloca a la igualdad sustantiva y sobre todo, a la dignidad de las mujeres, en el centro de la vida pública.

Que esta Ley abra una nueva etapa, para reconocer a quienes cuidan y protegen; a quienes requieren cuidados y así construir una ciudad más justa para todas y para todos.

Quiero reconocer en este acto, la importancia de que la Ciudad de México se convierta en un referente para todo el país y a nivel internacional, con la promulgación de esta Ley de Cuidados, porque está marcando un hito realmente, en lo que debe de ser esta política pública a favor de las mujeres.

Muchas gracias y muchas felicidades. Muchas gracias.

Presidenta de la Comisión de Igualdad de Género del Congreso de la Ciudad de México, la diputada Cecilia Vadillo Obregón. (CPO): Buenas tardes, jefa de Gobierno; estimable presídium, secretarios, compañeros y compañeras; diputados, coordinadores, todo el público que está acá.

Pues hoy estamos viviendo un día histórico para nuestra ciudad. Y quiero comenzar con un gran aplauso y un profundo reconocimiento, a nuestra jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien presentó esta iniciativa y la impulsó, fomentando la apertura y el diálogo con otras fuerzas políticas.

No sólo como jefa de Gobierno, sino como alcaldesa de Iztapalapa, nos mostró cómo se ve un Sistema de Cuidados desde lo local. Delineó e imaginó así, un Sistema de Cuidados para toda la ciudad.

Agradezco también a todas y todos los activistas, que desde los diferentes movimientos, el movimiento feminista, el movimiento de personas con discapacidad, infancias, adultas y adultos mayores y la sociedad civil, impulsaron y acompañaron el proceso legislativo, para que hoy estemos aquí el día de hoy. Un aplauso.

También quisiera agradecer a los equipos técnicos. De verdad, no saben el empeño y el esfuerzo que le pusieron, para que esto estuviera frente a ustedes. La consulta para esta ley, que realizamos, no fue sencilla. Requirió un esfuerzo técnico y físico muy grande. Por eso, todo el reconocimiento a los compañeras y compañeros de los equipos técnicos que lo hicieron posible.

Por supuesto, también quisiera agradecer y pedir un aplauso para nuestra coordinadora Xóchitl Bravo; para el compañero Víctor Varela; para la Consejera Jurídica Eréndira Cruzvillegas, para los secretarios Pablo Yanes y Araceli Damián; y para los coordinadores de los diversos grupos parlamentarios que tuvieron apertura para el diálogo y para lograr la unanimidad en esta ley.

Esta consulta marcó un ejemplo de un congreso abierto; un congreso que nos muestra cómo se pueden hacer leyes de manera participativa y colaborativa con la ciudadanía, escuchando sus necesidades e incorporándolas; poniendo los puntos sobre las íes en lo que duele y en lo que necesita la ciudadanía.

Esta consulta nos muestra cómo la voz del pueblo sí puede y debe ser escuchada. Durante la consulta a esta ley, platicamos con más de 6 mil personas; realizamos una preconsulta con un formulario que nos permitió conocer qué necesitan las personas que cuidan en esta ciudad.

De ahí, el dato más revelador fue que el 80 por ciento de las personas cuidadoras en esta ciudad, no se sienten cuidadas. Y volvemos a una pregunta recurrente: ¿quién cuida a quienes nos cuidan?

Ponemos al centro, el día de hoy, a ese 80 por ciento. Primero, para reconocer su trabajo y en segundo lugar, para poder mejorar la calidad de vida de las personas que cuidan; para reducir sus cargas y tiempos de cuidado; para que tengan tiempo para cuidarse a ellas mismas. Tiempo para apapacharse y tiempo para soñar.

Durante la preconsulta, hicimos mesas de trabajo deliberativas y platicamos con más de 150 organizaciones. Algunas están aquí presentes y les agradecemos el empeño técnico que pusieron en el análisis de esta ley. Y para que sepan, analizamos cada una de sus observaciones e incorporamos varias de ellas.

Posteriormente, nos fuimos a las alcaldías a hablar con todas las personas. Al principio de la consulta, pensamos que sería complicado, que era un gran reto comunicar qué eran los cuidados. Pero yo me llevo en el corazón —y es el gran regalo que me deja este proceso— los rostros de esperanza de cientos de mujeres, cuando hablábamos de lo que significa el Sistema de Cuidados.

El Sistema de Cuidados significa esperanza, significa oportunidades, significa tiempo libre, significa descanso, significa justicia social, significa voltear a ver a quien ha sido invisible; significa reconocer que hoy, el 30 por ciento de la economía de la ciudad, lo sostienen las personas cuidadoras; que en un 90 por ciento no reciben una remuneración.

Porque sí: a pesar de que el mercado y el capital privado se alimentan y sostienen de él, el trabajo de cuidados seguía siendo invisibilizado, desvalorizado y en la mayoría de los casos, no remunerado.

A todas y todos nos cruza una historia o varias, de cuidado; esas que nos marcan la vida, que nos dejan cicatrices, enseñanzas y que nos empujan a luchar por esta ley. Desde María, que se vio obligada a cuidar desde niña; Martha, quien tuvo que renunciar a su trabajo y a sus sueños, por cuidar a su hijo con discapacidad; la señora Rita, que vino desde otro estado a cuidar a su madre con cáncer, dejando todo lo que tenía; la señora Yolanda, que era trabajadora del hogar y después de largas jornadas, tenía que llegar a casa a seguir cuidando. Mujeres que cuidan con el mundo en contra y muchas veces con dolor encima.

Los cuidados son infraestructura social oculta, que ha sostenido la vida. Son la memoria y la resiliencia, porque los cuidados sostienen la vida. Los cuidados son herencia ancestral de nuestras madres y de nuestras abuelas. Los cuidados son cultura y son tejido social.

Los cuidados se dan en familia, pero también hay mujeres que cuidan y sostienen sobre sus hombros, comunidades enteras.

Hoy, con esta ley, las reconocemos a ellas: mujeres que han renunciado a sus sueños, por cuidar. Hoy damos un paso enorme, para que esta ciudad sea vanguardia. Damos un paso enorme hacia la construcción del Estado de Bienestar. Damos un paso enorme por las personas con discapacidad; por las infancias y por las y los adultos mayores. Damos un paso enorme por las mujeres de nuestra ciudad.

Hoy hacemos historia en la capital de México. Hoy, el movimiento feminista está de fiesta, porque seremos una ciudad que cuida. En palabras de nuestra jefa de Gobierno, Clara Brugada: las mujeres han sostenido en sus hombros al mundo, ahora es tiempo de que el mundo sostenga a las mujeres.

Muchas gracias.

Presentador: Invitamos a hacer uso de la palabra, al coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, el diputado Andrés Atayde Rubiolo.

Coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, Andrés Atayde Rubiolo (AAR): Muy buenos días. Saludo con mucho respeto, por supuesto, al presídium. En especial, a la jefa de Gobierno y también a mis compañeras y compañeros legisladores.

Comienzo agradeciendo mucho la invitación; sí, por la forma, pero sobre todo, por el fondo. Hoy nos congrega una ley que representa, por supuesto, un avance muy importante para la Ciudad de México, pero sobre todo para miles de familias que, durante años, han sostenido prácticamente solas una enorme carga de cuidados.

Mi mensaje consta de dos ideas y de una conclusión. La primera idea: lo primero que quiero reconocer, es que esta ley, en efecto, se aprobó como producto de un proceso de auténtica deliberación legislativa, en conjunto. Y por supuesto, en conjunto con el ejecutivo local.

Y sí, como presidente hoy de la Junta de Coordinación Política del Congreso, celebro, y mucho, este tipo de procesos, en donde si bien —porque es real— existe una particular composición política, se escuchó a quienes no formamos parte de la mayoría.

La palabra clave para mí en todo este proceso, la palabra clave fue: apertura. Existió en esta ley, disposición para escuchar. Y que una ley de esta magnitud sea producto de un consenso legislativo, por supuesto se debe celebrar.

Porque para un servidor y por supuesto desde la Junta, la política de la buena, es cuando existe crítica; cuando existen señalamientos, pero siempre también, la política de la buena para un servidor, es la que siempre trae de la mano, propuestas, en donde se busque además llegar a acuerdos.

Y la política, la de la buena, se enaltece aplicándose en su mejor forma, cuando se escucha sobre todo a quien piensa distinto y se le incluye. No es cosa menor. Hubo diálogo entre fuerzas políticas, gobierno, organizaciones especialistas y colectivos; y eso permitió entre todas y entre todos, construir una mejor ley. No una ley ideal, pero sí una mejor ley que la original.

Vale la pena decirlo, porque en tiempos donde el consenso pareciera la excepción, este proceso demuestra que sí se pueden construir acuerdos, cuando ponemos en el centro, nada más y nada menos, que las necesidades de las personas; las necesidades de las familias.

Por supuesto, reconozco el esfuerzo que hicieron, que hicimos, todos los grupos y asociaciones parlamentarias, porque además se hizo con seriedad y con responsabilidad.

Mi segunda idea consiste en confirmar que esta ley no se da solamente por lo anterior, sino y sobre todo, porque detrás, detrás, hay años de trabajo, de exigencia y de lucha; de personas cuidadoras, organizaciones civiles, familias, colectivos de personas con discapacidad y mujeres que históricamente han cargado, de manera injusta y desproporcionada, con las tareas de cuidado.

Se tiene que decir también, porque durante muchos años el cuidado fue invisible para las políticas públicas, para todas y para todos. Invisible en efecto, para la economía, e invisible también para las instituciones.

Y hoy la ciudad, hoy la Ciudad de México, finalmente da un paso hacia adelante, para reconocer esa realidad y comenzar a construir capacidades públicas, para atenderla.

¿Qué significa esta ley? Significa incorporar una estructura institucional, para avanzar hacia un Sistema Público de Cuidados. Significa también, incluir criterios de progresividad, accesibilidad y expansión gradual; fortalece componentes de evaluación y de seguimiento; reconoce la necesidad de infraestructura para el Sistema Público de Cuidados y además también la necesidad de establecer metas presupuestales e inversión progresiva, que permitan garantizar la capacidad de cobertura real.

Pero también esta ley, aunque implica indudablemente un avance, no resuelve en automático el reto. Me parece que, entre todas y entre todos, siguen existiendo áreas de oportunidad. ¿Qué significan?

Por ejemplo, blindar la continuidad transeccional del sistema, para evitar retrocesos derivados de cambios de administración; fortalecer aún más, figuras vinculadas con la asistencia personal; apoyos para la toma de decisiones, accesibilidad y vida independiente; robustecer los mecanismos de transparencia, evaluación y rendición de cuentas, y —no es cosa menor— fortalecer también, la coordinación transversal entre las distintas instancias involucradas.

Esta ley, en efecto, si bien hoy se publica, se promulga, tiene su principal reto en su implementación. Y para eso, estoy seguro de que en el Poder Legislativo cuentan con todas y con todos.

Muchas felicidades.

Coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Congreso de la Ciudad de México, diputado Royfid Torres González (RTG): Muchas gracias por la invitación, por la oportunidad de participar en este importante evento, porque efectivamente, hoy es un día de muchas emociones. Es un día para celebrar, para reconocer el trabajo del Congreso.

Lo comentaba hace un momento y me sumo al reconocimiento y a la felicitación de la coordinadora Xóchitl, porque logró, a través del diálogo, de la coordinación, de la inclusión, construir un proceso abierto, plural, participativo.

Tuvimos una consulta que pudimos haberla hecho mejor; siempre estos ejercicios son perfectibles. Pero en la historia del Congreso, no habíamos tenido un ejercicio tan amplio de participación. Y por supuesto, a la jefa de Gobierno, para el impulso de esta agenda con la que Movimiento Ciudadano y el Gobierno de la ciudad, coincidimos desde el primer día.

Y por eso, reconozco que este camino que hemos recorrido a partir de, no la presentación de la ley, sino del reconocimiento de muchas de las personas que hoy están aquí y muchas que no pudieron estar, porque están cuidando, nos llevó a empezar a entender, a visibilizar, a encontrar caminos y rutas, para que el derecho al cuidado fuera una realidad en nuestra ciudad.

Y es un antecedente importante; es un antecedente que pone otra vez a la ciudad en la vanguardia del reconocimiento al derecho al cuidado. Ya no nos quedamos sólo en la Constitución; hoy tenemos una Ley del Sistema de Cuidados, que lo que busca es hacer efectivo y garantizar el ejercicio de este derecho al cuidado.

Tiene avances sumamente importantes, como la tarea, que a partir de esta ley se le deja a cada una de las secretarías. Me parece relevante que en el diseño de esta propia ley, ya cada una de estas secretarías, cuando se trata de una ley que puede beneficiar a más de 6 millones de personas y que tiene que ver con casi el 99 por ciento del gobierno, tenía que incluir la obligación de cada una de las entidades que conforman al gobierno, con las obligaciones del cuidado.

Y este ecosistema, que se crea a partir de la ley, me parece fundamental para entender cómo se va a ir construyendo este sistema, a través de la participación activa de cada uno de los responsables de las áreas del gobierno. Y los beneficiarios son la prioridad para esta ley.

Hoy se ha hablado de las mujeres que tienen esta labor, en su mayoría, de cuidado. Se ha hablado del desgaste, se ha hablado de la necesidad de atender a quienes hoy realizan esta actividad; de reconocerla como un trabajo. Y eso parte también de las políticas que, a partir de esta ley, se tienen que empezar a implementar.

Éste ha sido un gran trabajo. Pero la tarea para la construcción del Sistema de Cuidados, apenas empieza. Y éstos son de los lugares que parten de los cimientos de este sistema, como las Utopías, que son importantes, pero hay que seguir avanzando en la visión transversal que tiene la ley, porque el beneficio lo vamos a recibir todas y todos, a lo largo de nuestra vida, en que vamos a tener, en algún momento, de ella; la necesidad de que alguien nos cuide o vamos a tener que asumir en algún momento la responsabilidad de cuidados.

Por eso, es una labor que reconozco la oportunidad de haber participado activamente en las mesas en que tuvimos la oportunidad de incluir las observaciones y que llegamos a una aprobación unánime de la ley.

Eso demuestra que cuando hay una causa, que cuando hay una idea, que cuando ponemos las propuestas de frente por la ciudad y por la ciudadanía, podemos construir grandes acuerdos.

Tenemos las diferencias; ya lo decía, al momento de la aprobación de la ley en comisiones, que las diferencias que tenemos los diferentes grupos parlamentarios en la ciudad y las visiones, van a seguir ahí, después de la ley. Pero no nos desdibujó, no nos decoloró, el participar activamente en una mesa entre todos, para construir una visión; porque el tema, la oportunidad de cambiar millones de vidas, lo vale.

Y esa es la voluntad con la que queremos seguir construyendo en esta ciudad.

Muchísimas gracias.

Coordinador del grupo parlamentario del Partido del Trabajo en el Congreso de la Ciudad de México, el diputado Ernesto Villarreal Cantú (EVC): Muchas gracias.

La verdad es que es un enorme gusto, estar en este importante evento. Por supuesto que saludo en primer lugar, a nuestra querida jefa de Gobierno, a la licenciada Clara Brugada; a los funcionarios, a mis compañeras y compañeros diputados; a las personas que forman parte de distintas organizaciones de la sociedad civil y a las personas cuidadoras, quienes hoy nos acompañan.

La verdad es que la promulgación de esta legislación, ratifica la condición de una ciudad de vanguardia y progresista de nuestra ciudad, una ciudad de derechos.

Y bueno, por supuesto que fue un trabajo arduo; un trabajo que nos gustaría que fuera, digamos, el prototipo de lo que se debe hacer en el Congreso. La iniciativa presentada por la jefa de Gobierno, fue digamos, arropada, pero también fue enriquecida, con propuestas de los distintos grupos parlamentarios.

El trabajo que hizo nuestra compañera Ceci Vadillo, el diputado Varela y los coordinadores de los grupos parlamentarios y los diputados en general, es un trabajo que hoy está rindiendo frutos.

Nosotros particularmente, quisimos subrayar la participación de los cuidadores, en las personas que cuidan en los hospitales. Lo digo como persona con discapacidad: esta legislación hace justicia a una deuda histórica y qué bueno que la Ciudad de México sea vanguardia una vez más, en estos procesos de los derechos.

La promulgación de esta ley representa un paso histórico para nuestra ciudad. Durante muchos años, un trabajo de cuidados fue invisible, recayó principalmente en las mujeres y se asumió como una responsabilidad privada, cuando en realidad es una responsabilidad que se comparte entre las familias, entre la comunidad y el estado.

Me siento muy orgulloso de formar parte de esta legislatura, en donde sin duda, esta legislación será de lo más relevante, en este período en el que tenemos esta responsabilidad.

Enhorabuena a la Ciudad de México, al Congreso y al Gobierno de la Ciudad de México, por ser impulsores de tan importante iniciativa.

Muchas gracias a todas y a todos.

Coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, Xóchitl Bravo Espinosa (XBE):Muchas gracias. Muy buenos días a todas, a todos, a todes.

Hoy metimos un gol, un gol a favor de las mujeres de la ciudad y de las y los cuidadores. No es un gol, ¡es un golazo! Porque lo que hoy va a pasar en esta ciudad, imagínense ustedes: vamos a ser la primera ciudad de Latinoamérica, que cuenta con una Ley del Sistema de Cuidados.

¡Eso es increíble! Eso es algo que veíamos, que antes pensábamos, que imaginábamos; pero hoy es tangible. Desde acá, yo les quiero decir a nuestras abuelas, a nuestras madres, que se está haciendo justicia social.

Por primera vez en la historia de la ciudad, estamos haciéndole justicia social a una labor que hemos hecho por toda la vida; pero además, que la hacemos con tanto amor y con tanta entrega, que es cuidar.

Hoy, esta promulgación de la Ley del Sistema de Cuidados, tiene que ver con reconocer el derecho al cuidado.

Quiero aprovechar para agradecer infinitamente, a la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, porque cuando hablamos de los feminismos, solamente de repente se ocupa como un discurso político o como un discurso de campaña.

Pero hablar de los feminismos es reconocer lo que hacemos. Hablar de los feminismos es estar aquí, en este espacio, en esta Utopía, donde la Ley del Sistema de Cuidados es tangible. Ya no es si va a pasar o si puede ser.

Salgan ahorita, visiten todos los espacios; visiten donde nadan nuestras hijas y nuestros hijos; visiten las Casas de Día de las y los adultos mayores.

Esta Utopía es el Sistema de Cuidados. Hoy, con esta adición que hacemos nosotras y nosotros, desde el Congreso de la Ciudad de México, que déjenme también decirles que esta Ley del Sistema de Cuidados es una ley de la gente; porque se salió a hablar a todos los rincones de la ciudad, con todos los grupos, con todos los sectores, donde escuchamos, entendimos, y quedó plasmada en esta ley, la voz de la gente de la ciudad.

Pero también queremos decirles a todas y a todos ustedes, que no hemos terminado; que aún hay un tramo muy amplio que tenemos que caminar, todas y todos. Pero también ese tramo lo hemos aprendido en esta legislatura.

Cuando a la gente la ponemos en el centro, lo hacemos en beneficio de quienes nos dieron la confianza de estar representándolos. Por eso, agradezco infinitamente el acompañamiento, el trabajo, la voluntad política, de que esta ley haya sido votada por unanimidad, por todos los grupos parlamentarios representados en el Congreso de la Ciudad. Muchas gracias por esta voluntad que se ha mostrado.

Pero también quiero agradecer a Ceci, que está aquí; a Varela, que está aquí; a las y los integrantes de las comisiones unidas. Porque yo he aprendido en la vida que cuando se nos pone un reto, tenemos dos opciones: lo tomamos y le echamos para adelante, o nos sentamos.

Y hemos decidido, conjuntamente en el Congreso, tomar los retos y enfrentarlos, siempre en beneficio de la gente de la ciudad. Por eso, queridas amigas, amigos, queridos secretarios, hoy empieza el reto verdadero: que esta ley sea implementada en todos los espacios. Para nuestras alcaldesas, para nuestros alcaldes: también se tendrá que hacer lo propio.

Agradezco a todas y a todos los que están aquí; a todas las personas que platicaron con nosotros en la calle, pero principalmente agradezco la valentía de la jefa de Gobierno, porque aquí está la clara muestra, la clara muestra de que sí se puede y se pueden hacer las cosas, siempre poniendo en el centro a la gente.

Y voy a aprovechar. Nosotros en la Transformación, siempre decimos algo: por el bien de todas y de todos, primero los pobres. Pero la jefa de Gobierno ha puesto algo más: para todas y todos ellos, lo mejor.

Así que muchas gracias y enhorabuena para la gente de la ciudad.

Presentador:Agradeciendo una vez más la presencia de ustedes, con motivo de la promulgación de la Ley de Cuidados en la Ciudad de México, es momento de invitarles a escuchar el mensaje de la jefa de Gobierno de la Capital de la Transformación, licenciada Clara Brugada Molina.

Finalmente, e invitándoles por favor a ocupar sus lugares, se procederá a la firma de la promulgación de la Ley del Sistema Público de Cuidados de la Ciudad de México. Para ello, invitamos por favor a que nos ayuden, signando el documento:

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género del Congreso de la Ciudad de México, la diputada Cecilia Vadillo.

El coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, el diputado Andrés Atayde Rubiolo.

El presidente de la Comisión de Inclusión de Bienestar Social y Exigibilidad de Derechos Sociales del Congreso de la Ciudad de México, el diputado Víctor Gabriel Varela López.

Y nuestra jefa de Gobierno de la Ciudad de México, con gusto.

El coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, el diputado Royfid Torres González.

El coordinador del grupo parlamentario del Partido del Trabajo, el diputado Ernesto Villarreal Cantú.

La coordinadora del grupo parlamentario de Morena, la diputada Xóchitl Bravo Espinosa.

Cada una, cada uno de ellos, signan nuestra promulgación, acompañados así por todas y todos ustedes, como testigos de honor de este histórico momento para la Capital de la Transformación.

Con esta primera fotografía, de la promulgación de esta Ley de Cuidados, vamos por favor a retirar la mesa al centro, para poder invitar así a todas y todos los integrantes del presídium, sean tan amables de pasar al frente, para poder llevar a cabo una segunda toma fotográfica.

Texto y Fotografías: Gobierno de la Ciudad de México