Mensaje de la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, durante la entrega de reconocimientos culturales, en Palacio Legislativo de San Lázaro

Ciudad de México, 18 de agosto de 2026

Muchas gracias. Buenas tardes. Bienvenidas y bienvenidos a la Cámara de Diputados, la casa de la pluralidad y de la representación nacional.

Saludo con afecto y reconocimiento a quienes hoy nos acompañan y, especialmente, a las mexicanas y los mexicanos cuya trayectoria nos reúne.

Mediante su trabajo, ustedes han contribuido a enriquecer la forma en que México se expresa, se comprende y se presenta ante el mundo.

 Para mí, como presidenta de la Cámara de Diputados, esta ceremonia representa la oportunidad de dejar constancia de la importancia que el arte y la cultura tienen en la vida pública de nuestra nación.

La presencia de ustedes en este Recinto es también un recordatorio: el sector cultural merece atención, reconocimiento y apoyo; merece condiciones que le permitan ser próspero, libre y accesible para todas y todos.

La cultura ocupa un lugar esencial en la vida nacional. Es una fuerza que construye comunidad, preserva nuestra memoria y permite que la sociedad se observe, reflexione y, por supuesto, se transforme.

Podemos tejer identidades desde la diversidad que se encuentra en cada obra, porque el arte es la obra, y es, también, su recepción.

Estoy convencida de que el arte es el espejo en el que los países pueden verse y representarse.

Con su trabajo plasman realidades, por eso, hoy reconozco a creadoras y creadores, así como a impulsores culturales que, desde distintas disciplinas, han engrandecido la cultura de México durante el primer cuarto del siglo XXI.

Reconozco a Guillermo Arriaga, muchas gracias, maestro, por estar aquí. Sus obras narrativas y cinematográficas que han explorado con profundidad la condición humana y ha llevado historias concebidas desde México a públicos en todo el mundo. Su escritura nos confronta con decisiones, con pérdidas, con afectos y con tradiciones que trascienden fronteras.

Reconozco a Marcela Fuentes-Berain, por su contribución a la escritura dramática y audiovisual, y por crear historias que han enriquecido nuestra manera de mirar y comprender la realidad. Su trabajo confirma que, detrás de toda gran producción existe, una palabra capaz de dar vida a personajes, conflictos y emociones.

Reconozco a María Katzarava por la excelencia de una trayectoria que ha proyectado el talento mexicano en escenarios importantes del mundo. En su voz se une disciplina, sensibilidad y una capacidad interpretativa que honra la tradición de la música y de la ópera.

Reconozco a mi querida Consuelo Sáizar por su aportación al mundo editorial, a la promoción de la lectura y a la construcción y fortalecimiento de instituciones culturales en nuestra nación. Su trabajo ha demostrado que impulsar la cultura también significa abrir puertas para las ideas, los libros, y sus autores encuentren nuevos lectores.

Reconozco a mi querida Betsabeé Romero por su aportación a las artes visuales y por su interpretación contemporánea de la memoria, la identidad y las tradiciones de México. Su obra recupera símbolos, materiales y experiencias colectivas, para invitarnos a pensar de una manera distinta aquello que creemos conocer.

Reconozco a Ramón Vargas, una de las grandes voces de México, por su excelencia artística y por llevar el canto y la sensibilidad de nuestro país a los principales escenarios internacionales. Agradezco a José Antonio Vargas que se encuentre con nosotros para recibir esta distinción en su representación. Muchas gracias.

Reconozco a Jorge Federico Osorio por una trayectoria de excelencia interpretativa que ha enriquecido la vida musical de México y ha dado prestigio internacional a nuestro país. Muchísimas gracias, José María Álvarez, por su presencia para recibir este reconocimiento en su nombre.

Sus trayectorias son claramente distintas, como distintas son las disciplinas y expresiones que hoy convergen en este Recinto. Sin embargo, todas comparten algo esencial: la capacidad de transformar el talento individual en un patrimonio que pertenece también a toda la sociedad.

Sus obras nos ayudan a recordar, a imaginar, a emocionarnos y a formularnos nuevas preguntas. Nos permiten reconocer al otro y, al mismo tiempo, reconocernos en el otro.

Con su trabajo han contribuido a definir culturalmente el primer cuarto de siglo mexicano. Han dejado testimonio de nuestras inquietudes, nuestras búsquedas, nuestras raíces y nuestra capacidad creadora.

Este reconocimiento mira hacia lo realizado, pero también hacia lo que viene. México necesita que continúen creando, escribiendo, interpretando, formando públicos, fortaleciendo instituciones y abriendo caminos para las nuevas generaciones. Necesita de su libertad, de su sensibilidad y de esa visión que nos permite descubrir posibilidades donde antes no las veíamos.

Gracias por hacer de la cultura mexicana una expresión viva, plural y universal.

Gracias por ayudarnos a comprender nuestro tiempo y a comenzar a imaginar, desde ahora, el México que queremos construir para el resto de este siglo.

Muchas felicidades a todas y muchas gracias por su presencia, su presencia esta tarde aquí, en esta su Cámara de Diputados.

Muchas gracias.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados