Mensaje de la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, Karina Margarita del Río Zenteno, en las Mesas de Diálogo para análisis y propuestas de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar el Delito de Feminicidio

Ciudad de México, 18 de agosto de 2026

Muy buenos días tengan todas y todos.

Voy a dar un pequeño mensaje porque, como observan, estoy algo afectada de la garganta.

Sin embargo, quiero iniciar saludando a la mesa del presídium, a todas las personas que están aquí presentes.

También a quienes nos están siguiendo a través de las redes sociales, sobre todo a mis compañeras, aguerridas chiapanecas, sé que hay muchas dando seguimiento a las actividades de esta reunión.

Y quiero iniciar reconociendo la deferencia que han tenido los senadores para convocar también a la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados, para estar presentes en esta reunión.

Agradezco a mi compañera diputada Ana María Balderas Trejo, quien está aquí. Es miembro de la Comisión de Igualdad de Género.

Y, como ustedes ya se habrán dado cuenta, la Cámara de Origen será la Cámara de Senadores.

Pero esta Iniciativa, una vez dictaminada en estas comisiones, el siguiente paso que tiene es llegar a la Cámara de Diputados, por lo que agradezco, senadora Malú, que nos hayan convocado porque me parece muy importante que las diputadas que formamos parte de esa comisión, y si es que somos elegidas para dictaminar en la Cámara de Diputados, pues hayamos participado en los trabajos previos, de tal forma que cuando lleguemos a nosotros pues tenga un poco más de una agilidad en la aprobación.

Entonces celebro que estemos aquí. Y el tema pues no es menor: Feminicidio.

Y por eso también quiero aprovechar saludar al fiscal general de mi estado de Chiapas, el maestro Jorge Luis Llaven Abarca.

Quiero decirles que en Chiapas el delito de feminicidio creo que es el que con más rigor se castiga. Son 100 años de prisión la máxima pena.

Esta es una Iniciativa que apenas fue aprobada el año pasado, Iniciativa del gobernador de mi estado, el doctor Eduardo Ramírez. Entonces, me parece que estamos trabajando y avanzando en buenos términos.

Alguna de las senadoras, no recuerdo si fue Malú o si fue la senadora Farjat, mencionaron el Pacto de Xicoténcatl.

Y quiero aprovechar este foro, porque me parece que es muy importante también reconocer el trabajo legislativo que se hace en los estados. Entonces yo propondría que hiciéramos un foro posterior, independientemente de que ahora estamos trabajando en el tema de feminicidio.

Hay muchas otras leyes que se han avanzado en los estados y que todavía no han llegado a la federación, por lo que me parece que deberíamos hacer el ejercicio, pero al revés, por decirlo de alguna manera, revisar las legislaciones locales y tratar de que las que sea posible elevarlas a rango constitucional, o a rango de leyes generales o federales, se haga posible.

Es una propuesta, senadora Malú, y me parece que también enriquecerá la igualdad de género en todo nuestro país. Muy bien.

La Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar el Delito de Feminicidio no sólo es un proyecto jurídico, es un acto de memoria, de dignidad, y de compromiso.

Representa un paso histórico que da nuestra presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum, para que el Estado mexicano deje de mirar hacia el otro lado, y asuma con toda su fuerza la responsabilidad de proteger la vida de las mujeres.

En México, siete de cada diez mujeres mayores de 15 años han sufrido algún tipo de violencia, tan sólo en 2024, 855 feminicidios fueron registrados, pero detrás de cada cifra hay una historia que nunca debió terminar así. Por eso esta ley busca armonizar legislaciones, garantizar que el feminicidio sea imprescriptible, y establecer protocolos nacionales que aseguren investigaciones con perspectiva de género, porque la justicia tardía también es una forma de violencia.

La propuesta reconoce que la dispersión normativa ha debilitado la respuesta institucional. Por ello plantea coordinación clara entre federación, estados, y municipios para que la prevención, la investigación, y la reparación integral no dependan de voluntades aisladas, sino de un compromiso común, y lo hace bajo principios que nos definen como sociedad.

Igualdad sustantiva, no discriminación, interés superior de la niñez, y debida diligencia reforzada.

Un aspecto que toca el corazón es la creación del Registro Nacional de Niñas, Niños, y Adolescentes en orfandad por feminicidio. Porque el feminicidio no sólo arrebata una vida, deja huellas profundas en quienes dependían de la persona agredida.

Este registro garantizará que esas niñas y niños tengan acceso prioritario a la salud, educación, y programas sociales. Es un acto de justicia hacia quienes cargan el vacío más doloroso.

No podemos olvidar que esta iniciativa es fruto de la lucha incansable de mujeres y familias que desde el duelo han levantado su voz para transformar el dolor en esperanza.

Son aquellas quienes, con marchas, denuncias, y exigencias han empujado al Estado mexicano a reconocer la magnitud del feminicidio. Su resistencia es el cimiento de esta propuesta.

Además, esta Ley responde a compromisos internacionales que México ha asumido como la CEDAW, la Convención de Belém do Pará, y las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Con ello, buscamos saldar una deuda histórica con las mujeres víctimas de violencia y con sus familias.

Esta Ley no es una opción, es una obligación moral y jurídica.

El feminicidio debe ser considerado imprescriptible, porque negar justicia es perpetuar la impunidad.

Hoy tenemos la oportunidad de sumarnos a este esfuerzo de nuestra presidenta y enviar un mensaje clave contundente: En México la vida de las mujeres se protege, se respeta y se defiende.

No dudaremos en dar un paso firme hacia la erradicación de la violencia feminicida y en colocar la dignidad y los derechos humanos en el “centro” de nuestra acción legislativa.

Aprovecho este momento para enviar también un saludo a la maestra Marcela Lagarde, quien es pionera en estos temas, y a todas las compañeras, la Cámara de Diputados está abierta para escuchar cualquier comentario.

Muchas gracias.

Texto y Fotografía: Cámara de Senadores