Ni un peso más para “bots” ni pautas digitales; proponen reforma constitucional para frenar el uso de recursos públicos en redes

Ciudad de México, 28 de abril de 2026

Diputada por Nuevo León, Nancy Olguín, propone reformar y blindar la Constitución para frenar el uso de recursos públicos en redes y promoción digital de políticos.

La realidad tecnológica ha rebasado por completo nuestras leyes actuales, permitiendo que hoy en día existan vacíos legales donde el dinero de los ciudadanos termina financiando la imagen personal de funcionarios en redes sociales. Para frenar este abuso, la Diputada Federal Nancy Aracely Olguín Díaz, diputada del PAN por Nuevo León, presentó+ una propuesta de reforma al Artículo 134 Constitucional que busca poner reglas claras al uso de recursos públicos en el ecosistema digital. El objetivo central es muy sencillo: asegurar que la propaganda gubernamental sea siempre institucional y nunca un instrumento para aumentar la popularidad de un servidor público mediante algoritmos o pautas pagadas.

Actualmente, el texto constitucional prohíbe la promoción personalizada, pero su redacción no contempla específicamente el complejo mundo de las redes sociales, aplicaciones móviles y sitios de internet. Esta falta de precisión ha generado “criterios interpretativos dispares” que facilitan que muchos funcionarios utilicen estrategias de amplificación digital para posicionar su nombre o imagen con miras electorales, dificultando enormemente la labor de fiscalización de las autoridades. Con esta reforma, se busca que la neutralidad del Estado se mantenga intacta, sin importar qué tan rápido evolucione la tecnología o qué nueva plataforma se ponga de moda.

Un punto fundamental que la iniciativa deja claro es que no se trata de una ley mordaza. La propuesta es enfática en señalar que no se busca limitar la libertad de expresión de los ciudadanos, de los periodistas ni de las plataformas digitales en su ámbito privado.

La restricción es exclusiva para el uso de recursos públicos; es decir, evitar que el erario se use para producir, difundir o posicionar contenidos que beneficien las aspiraciones políticas de un funcionario o de terceros. Se trata de proteger la equidad en la competencia democrática bajo un principio de interpretación evolutiva de nuestra Carta Magna.

Lo más relevante para las finanzas del país es que esta reforma no representa un gasto extra para el presupuesto nacional. No se están creando nuevas oficinas ni burocracia; simplemente se están fortaleciendo las facultades de vigilancia que ya tienen instituciones como el INE, el Tribunal Electoral y la Auditoría Superior de la Federación. Al dotar de mayor claridad al mandato constitucional, se busca que estas autoridades tengan “dientes” para actuar ante el uso indebido de los entornos digitales, consolidando un sistema de comunicación social que sea honesto, transparente y, sobre todo, institucional.

Lo que se quiere es cerrar la puerta a los “servidores públicos influencers” que operan en la sombra de la ambigüedad legal. Mientras la ley tradicional vigila los espectaculares y los tiempos en radio y TV, el gasto en bots, pautas digitales y algoritmos ha crecido exponencialmente sin un control constitucional directo.

Esta iniciativa intenta redefinir las reglas del juego para las próximas campañas: busca que el éxito de un político dependa de sus resultados y no de cuántos millones de pesos del erario invierta en “posicionar” su imagen en el feed de los ciudadanos. Es una actualización necesaria para que la fiscalización del dinero público deje de ser analógica en un mundo que ya es completamente digital.

” NI UN PESO PÚBLICO PARA EL LUCIMIENTO PERSONAL”, concluyó la diputada Panista por Nuevo León.

Texto y Fotografía: Cámara de Diputados