El portal de noticias donde los políticos se miden y son medidos.
Guerra Mena propone cerrar el paso a la venta ilegal de “jammers” en plataformas digitales
La senadora Juanita Guerra Mena presentó un punto de acuerdo para exhortar a la Guardia Nacional y a las secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana de las 32 entidades federativas a fortalecer las acciones de vigilancia, investigación, monitoreo y denuncia contra la comercialización, distribución y oferta ilícita de equipos inhibidores de señales de telecomunicaciones, conocidos como “jammers”, que continúan ofertándose a través de plataformas digitales, redes sociales y sitios de comercio electrónico.
Sin precedente lo que ha hecho el periódico El Universal, disculparse en su primera plana y en la parte superior de su página, lo que quizás ningún otro ha hecho en el mundo, en circunstancias parecidas, cuando se puede escribir de todo con la bandera de la libertad de expresión.
Para la historia quedará su primera plana del 2 de julio de 2026. Muchos dirán que fue obligado desde Palacio Nacional y muchos otros reconocerán la congruencia y honestidad del diario.
Lo que hizo será motivo de estudio de Escuelas y Universidades, de editores de otros medios, no solo impresos, por la trascendencia que tiene para el ejercicio del periodismo. Unos dirán que hizo lo correcto y otros argumentarán que cedió a las presiones del poder.
Definitivamente la disculpa pública no fue fácil. Le tomó varios días decidir hacerlo. No la hizo al día siguiente de la publicación cuestionada. Al final lo que importa es que lo hizo.
Conozco muy bien al diario y a su dueño Juan Francisco Ealy Ortiz, personaje que como humano, no es perfecto. Nadie está exento de errores. Seguro que tiene críticos y partidarios. No puede ser menos al encabezar un periódico con más de cien años de vida.
En septiembre de 1996 fue a la cárcel, acusado por supuesto fraude fiscal de 41 millones de pesos, derivado de no haber entregado a la Secretaría de Hacienda retenciones de Impuesto Sobre la Renta. Es una historia que no ha terminado de contarse. Existen distintas versiones. La empresa se quejó de persecución y de una acción contraria a la libertad de prensa. Personal y simpatizantes salieron a la calle a protestar.
La primera acción para detenerlo resultó fallida. Se montó un operativo para aprehenderlo al salir de su oficina. En la televisión comercial la autoridad fiscal lo llamó prófugo de la justicia.
Ealy dio la cara. No se fue del país como le aconsejaron. Mediante fianza recuperó pronto su libertad y regresó a lo suyo, a dirigir su periódico. Ha sabido mantenerlo en los primeros lugares.
Quien fuera su secretario particular Miguel Lerma Candelaria (QEPD) llegó a contar que el problema había sido una diferencia personal con el entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León. La verdad, con todo detalle, sólo el propio Ealy Ortiz la sabe.
Tampoco ha sido un tema del que públicamente se haya ocupado dicho expresidente. Las dos partes le dieron vuelta a la página.
Pasado el sexenio, Ealy pudo haber utilizado su periódico para cobrársela a Zedillo. Nunca lo hizo. Se dedicó a fortalecer El Universal. Pendiente todos los días de lo que se publicaría al día siguiente. Estuviera en México o fuera de México, siempre la llamada telefónica para preguntar al director lo que tenía preparado para publicar al día siguiente en primera plana.
Tal vez por el paso de los años y la salud que a veces no está como todos quisieran, el dueño ha tenido que darle pausa a esa tarea algunas veces. Nadie se salva de faltar a su trabajo por razones de enfermedad.
Todo indicaría que él tomó la decisión de ofrecer la disculpa en primera plana al ex presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando no apareció, después de varios días, la grabación que avalaría el texto publicado. Hubo disculpas para las partes afectadas. Incluida la familia del escritor Carlos Monsiváis.
En 1966, en tiempos en que el presidente era intocable, dejó de circular el resto del sexenio el “Diario de México” (nada tiene que ver con El Universal que se ostenta como El Gran Diario de México). El medio se equivocó en un pie de foto en el que aparecía el presidente.
En los tiempos de hoy, hay una televisora que le ha dicho de todo a los gobernantes y en ningún momento se han emprendido acciones para quitarle la concesión. Lo único que se le exigió al dueño fue pagar sus impuestos. La televisora sigue dando las noticias como quiere.
También hay impresos que se han equivocado y jamás han tenido el valor y la honestidad de ofrecer disculpa.
Y en radio, hay voces que emiten “sentencias”, sin importar el daño moral que se pudiera causar.
Por eso la relevancia y trascendencia de lo que hizo El Universal.