Mensaje del diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, durante la presentación del libro “La nueva legislación por el agua”, en Palacio Legislativo de San Lázaro

Ciudad de México, 7 de julio de 2026

Primero, muchas gracias por su asistencia.

La verdad es que esta obra es una obra colectiva, sólo lo que hice fue organizar y describir lo que pasó. Recorrí parte de la historia en materia hídrica y, sobre todo, desmantelé, en lo que llamo mitos, todas las mentiras y la manipulación de la cual fuimos objeto quienes la aprobamos.

Quiero reconocer a todos los diputados y diputadas de Morena, pero también del Partido Verde y del Partido del Trabajo, que juntos logramos construir este andamiaje jurídico que es clave para la vida de la República.

Yo considero que esta es una de las legislaciones más avanzadas y más progresistas que se hayan hecho, y por eso esta nueva legislación por el agua es una publicación que tiene una virtud poco común en el debate público actual. Su principal aportación consiste en ofrecer una visión histórica, jurídica e institucional de largo plazo que permite comprender cómo se fue generando el régimen hídrico mexicano y que fue necesario una transformación profunda de sus fundamentos normativos.

Quiero agradecerle a los presentadores, a Xóchitl Zagal y a Gabriel, que junto con otros compañeros, miembros de la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento, estuvieron en el debate todos los días, recibiendo a grupos de personas, campesinos, grupos de industriales, grupos de urbanistas durante varias semanas aquí en la Cámara de Diputados, pero también agradezco a los senadores y senadoras del Movimiento, de Morena, del PT y del Verde, que hicieron lo propio en la Cámara de Senadores.

Y agradezco a la editorial, a Porrúa, que me insistió tanto en este libro y que me tardé porque queríamos presentarlo el Día Internacional del Agua, pero no pude por el tiempo, pero ahora ya le estamos dando vida, ya está en las librerías, está a la venta en las librerías distintas del país y, obviamente, lo recomiendo.

Durante décadas el agua en México, en efecto, como decía Xóchitl, como decía Gabriel, fue tratada como una mercancía, una mercancía sujeta al capricho del mercado y al despojo de los más vulnerables, convirtiéndola en un mecanismo de acaparamiento que enriqueció a unos pocos en detrimento de las mayorías.

Hoy, en este libro, documento el fin de esa era de privilegios para explicar que el agua ha vuelto a las manos del pueblo de México y ha vuelto como un derecho humano inalienable consagrado en el artículo 4º constitucional y un bien público que el Estado recupera para garantizar la justicia social de las generaciones presentes y futuras; pero, no nos quedamos aquí, al final también expreso desafíos que es conveniente abordar y enfrentar.

El objetivo de esta obra es reivindicar la gestión del agua como un derecho humano y tratar la ruta de esta necesaria transformación; es por ello que, a través de las páginas, que aquí escribo, explico la forma de cómo se fue desmantelando el modelo neoliberal para construir un régimen hídrico, social, equitativo y sostenible.

En efecto, la presidenta Claudia Sheinbaum fue audaz y fue simplemente congruente con su compromiso de campaña. Como decía Gabriel, 11 años pasaron para que pudiera legislarse en esta materia después de la reforma constitucional y ella lo abordó con valentía, estas dos leyes reglamentarias, y logramos construir este nuevo sistema normativo.

La entrada en vigor de la Ley General de Aguas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre del 2025, es importante porque inaugura una nueva etapa en la gestión hídrica del país. Con esta nueva legislación se recupera el sentido social del agua como bien público y como elemento indispensable para la vida.

Puedes encontrar en el desarrollo de esta obra, la historia de la política del agua en México desde finales del siglo XIX cuando le pertenecía el agua a quien poseía la tierra, todo el subsuelo le correspondía al propietario, pasando por la regulación porfirista de 1888 que estableció la jurisdicción federal por vez primera sobre ríos y lagos. Su dimensión social se consagró en la Constitución del 17 y sí, en efecto, como dice Xóchitl, en el salinismo este recurso fue centralizado y mercantilizado.

En el capítulo segundo, presento un diagnóstico de la situación, del motivo que dio origen a esta reforma, destacan los casos de corrupción, el acaparamiento del recurso, el problema estructural que dio origen a los llamados millonarios del agua.

Asimismo, analizo la ley de 1992 que propició la formación de un mercado informal del agua en el que los títulos de concesión podían transmitirse, cederse y acumularse como si se tratara de activos patrimoniales. Y es que esto fue precisamente la arquitectura institucional que deliberadamente diseñó este modelo económico de concentración de tierras y aguas para convertirla en un producto especulativo.

Esta situación se agravó por este modelo que debilitó las instituciones, dejándolas sin herramientas jurídicas para actuar frente a los abusos cometidos por particulares, con un registro público deficiente y sin mecanismos de participación ciudadana.

A ello, se sumó este grave problema de acaparamiento del agua, hubo y hay gente que tenía varias concesiones con millones de litros de agua, pero sin tierra, que se vendían al mejor postor, y había distritos de riego que ya no distribuían el agua a productores agrícolas, sino vendían el agua exclusivamente a centros urbanos, municipios y entes privados.

Tardamos 12 años para hacer la ley, por cierto, el Congreso estaba obligado a hacerlo en 360 días, tardamos 11 años más, pero era importante. Y, aun así, no todos quedaron satisfechos, había quien quería ir más allá de esta legislación y con ellos todavía tenemos pendientes, compromisos y desafíos, pero avanzamos de manera notable.

En el capítulo tercero abordo los intentos de reformas posteriores a 1995, donde se identifican y describen siete iniciativas legislativas y constitucionales que marcaron el debate hídrico hasta el 2024, los cuales oscilaron entre un enfoque para profundizar la privatización y el acaparamiento, y aquellas presentadas con una orientación social que vieran al agua como un derecho humano y no como una mercancía.

En el capítulo siguiente, se abordan los puntos que conforman el corazón de la reforma del 2025, entre ellos el desmantelamiento del mercado informal y opaco de compraventas de agua que se consolidó en décadas pasadas, la inclusión del binomio tierra-agua, la imposición de límites estrictos a la extracción de agua del subsuelo para proteger los acuíferos sobreexplotados y la restauración de la política hídrica para mejorar la capacidad de supervisión del Estado.

Además, incluye un apartado donde también se desmontan varios mitos y se aclaran varias mentiras surgidas en la opinión pública durante la discusión de la nueva legislación.

Esta parte es fundamental debido a que se aclaran diferentes puntos que buscaron distorsionar el logro histórico de la nueva legislación del agua con la finalidad de deslegitimar un cambio estructural de gran calado.

Hoy lo saben los agricultores que fueron engañados, hoy lo saben los industriales y los urbanistas, hoy lo saben los ganaderos que también fueron manipulados, que nada de lo que se decía resultó plasmado en la nueva ley.

Se desmontan mitos en materia de propiedad y control del agua, por ejemplo, un mito consistió en la afirmación de que el fondo de reserva se usaría para quitarle el recurso hídrico a la gente, cuando la verdadera intención de la reforma era precisamente garantizar el derecho humano al agua.

La legislación establece que el fondo administra únicamente volúmenes de agua que ya regresaron al dominio de la nación por causas legales, como la extinción de concesiones, la cesión voluntaria a procesos de transmisión de derechos sin afectar concesiones vigentes, ni confiscar derechos de los usuarios. Su finalidad era reasignar esos volúmenes bajo criterios de interés público.

Otro mito decía que la reasignación permitiría cambiar el agua de un usuario a otro discrecionalmente. La nueva ley establece para la reasignación un proceso administrativo aplicado únicamente a volúmenes integrados en el fondo de reserva de aguas nacionales, nunca a concesiones vigentes. En casos como la venta de un predio, fusiones de sociedades o sucesiones, se expide un nuevo título que conserva el mismo volumen, el uso y plazo original.

Otro mito se sustentaba en la idea falsa de que cuando falleciera el titular de una concesión de agua, esta se perdería y se quedaría el gobierno con ella. Falso, porque la nueva regulación permite la continuidad del derecho mediante un procedimiento rápido de reasignación a favor de quien acredite legalmente su calidad de sucesor; la autoridad debe resolver este trámite de forma expedita, expidiendo un nuevo título que conserva el mismo volumen, el uso autorizado y el plazo remanente de la concesión original, este debe inscribirse en el Registro Público del Agua.

De esta manera, la ley protege la continuidad del aprovechamiento del agua sin eliminar derechos ni disminuir el control del Estado sobre el recurso.

Otro mito mencionaba que la reforma mantenía la negativa ficta, falso. La nueva ley establece como regla general la obligación de la autoridad de resolver también de manera expresa y fundada mediante notificación personal el silencio administrativo.

Así, voy desarrollando uno a uno de los 28 mitos, que en realidad se convierten en 58 respuestas a todos aquellos puntos de vista que distorsionaron, falsearon y engañaron a la opinión pública. Incluso, en cada mito señalo el artículo concreto en la ley, en algunas de las dos leyes, a que se refiere este mito y transmito la verdad.

Creo que es una obra de interés general. Para mí, a pesar de que hemos legislado materias muy importantes, considero que esta es fundamental para el pueblo de México.

Este paso que dimos en el Congreso de la Unión, de verdad, es clave para el desarrollo de la nación. Por eso los invito a leer la obra, los invito a que los grupos de campesinos, de comuneros, incluso de constructores y de inmobiliarios, lean la ley, lean esta obra para poder afianzar y defender sus derechos.

No se afecta absolutamente nada, sino se ordena, se regulariza. Eso sí, sí se afecta a los acaparadores, a aquellos que concentraban grandes volúmenes de agua, a aquellos que acaparaban concesiones y no la usaban o la vendían al mejor postor, todo eso sí se afecta, todo eso sí se regulariza en beneficio de la población a través del Estado.

Hasta ahora, a meses de aplicarse la ley, no hemos tenido ninguna dificultad ni reclamo importante. Hasta ahora, todos los agricultores, los ganaderos, los inmobiliarios están atentos y están observando la ley.

Conagua ha recuperado concesiones, ha regularizado muchos de los usos del agua y tiene inversiones millonarias para el uso y aprovechamiento del agua.

Todavía nos falta, y ese es uno de los desafíos, la contaminación y también el uso de plantas de tratamiento del agua en muchas partes del país, el uso racional del agua; y todavía nos falta que en el reglamento que expedirá la Conagua, lo vigilemos y lo revisemos puntualmente para que no se altere lo que el constituyente ordinario hizo apenas hace unos meses.

Confiamos en que la autoridad administrativa, en este caso Conagua, que por cierto estuvo aquí participando todo el proceso de discusión de la ley de manera respetuosa, eficaz, su director general estuvo presente con su equipo y estuvimos redactando lo mejor posible la ley con sus aportaciones y opiniones, aunque la voluntad era exclusivamente del Poder Legislativo. Por eso, un saludo a Efraín y a su equipo, que hicimos todos posible esta nueva legislación a través de las dos leyes reglamentarias.

Quiero agradecerles a todos.

No quiero profundizar más, tengo una presentación muy amplia que la voy a subir a mi página y la voy a distribuir con ustedes, con los diputados de los tres grupos parlamentarios, que se puede usar para explicarle a la gente en qué consistió, aunque yo sé que lo han hecho ahora que estamos en receso y que, por cierto, no nos habíamos reunido todas estas semanas porque sé que ustedes están cumpliendo a recorrer su territorio, a explicar a la gente lo que hicimos y lo que vamos a hacer a partir del 1º de septiembre. Deben de despreocuparse, no va a haber ningún periodo extraordinario, así es de que pueden seguir recorriendo territorio en sus comunidades.

Tenemos muchas cosas pendientes a partir del 1º de septiembre, estamos ahora revisando, nos hemos reunido permanentemente los presidentes de las comisiones, hoy mismo me reuní con la presidenta de Presupuesto, el de Infraestructura; me he reunido permanentemente con Sergio Gutiérrez Luna, vicepresidente, me he reunido permanentemente con el diputado Pedro Haces para revisar todo el proceso que viene y para revisar todos los procesos que están por venirse; me he reunido con Dolores Padierna, estamos con Gabriela Jiménez, con todos los miembros de la Mesa Directiva, para avanzar en la agenda legislativa que plantearemos a partir del 1º de septiembre.

Es un libro muy importante, yo quería presentarlo, porque además me pidió la editorial que lo presentara para ellos hacer su trabajo de difusión y yo cumplo mi parte, aunque sea breve, y espero que ellos cumplan la suya con las regalías correspondientes; pero, por lo pronto quiero dejarles a su consideración esta obra tan importante que hoy estoy dando a luz a la población, ojalá y puedan consultarla.

Se incorporaron otros diputados que quiero que los mencionen, porque quiero agradecerles a todos siempre su disposición, su compañía, su amistad, su amistad que en estos dos años hemos construido y hemos afianzado. Tengo una excelente opinión de mi grupo parlamentario, por supuesto, de diputados y diputadas de Morena, pero también del Verde y del PT, que han actuado con mucha lealtad a la presidenta Claudia Sheinbaum y con mucha lealtad al movimiento; y ahora que estamos en procesos internos, la unidad es fundamental para mantener nuestro movimiento a flote y que pueda resultar victorioso en los próximos retos que nos corresponde enfrentar.

Quiero agradecerles, personalmente, a cada uno de los diputados, a cada una de las diputadas su presencia y a quienes nos ven por la vía digital, por la vía electrónica, también agradecerles que nos hayan acompañado.

Realmente Gabriel y Xóchitl hicieron muy buena presentación y por eso creo que merecen un aplauso, porque leyeron todo el libro, lo leyeron y se lo aprendieron, y fueron claves ellos dos y también Elizabeth Cervantes, Cintia Cuevas, Jesús Irugami, Gerardo Ulloa, José Luis Cruz, Roberto, también Sarahi, Martha Olivia —que no pudo venir— Armando Samaniego, Francisco Borrego, Pati Armendáriz, que también es parte de la comisión; Julio, también está ahí; Montserrat Ruiz, Tatiana también está ahí, Alberto Maldonado, que es parte de la Comisión, Beatriz también, que es parte de la comisión, Felicita Pompa también estuvo muy pendiente del debate; María del Carmen, Juan Carlos, también.

Todos ellos son parte de la Comisión y estuvieron muy atentos al debate y a la aprobación de esta importante ley que la diputada Elizabeth Cervantes, como presidenta de la Comisión, presentó junto con otros miembros de la Comisión.

Pero, todo esto es parte de un proyecto de nación en el que la presidenta Claudia Sheinbaum está empeñada en sacar adelante y nosotros vamos a acompañarla en otras leyes fundamentales que a partir del 1º de septiembre estaremos revisando aquí en la Cámara de Diputados.

Quiero mandarles un abrazo a sus familias, que sigan recorriendo territorio, y yo aquí estoy pendiente para lo que se ofrezca. Sigan en el propósito que ya comentamos, que cuentan conmigo y que salga todo bien.

Enhorabuena, felicidades y gracias por acompañarme, es muy importante para mí el que estén todos y todas ustedes aquí.

Enhorabuena, que viva México.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados