Rectificación de hechos por parte del diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del Grupo Parlamentario de Morena

Ciudad de México, 28 de mayo de 2026

Ciudadana presidenta, para rectificación de hechos.

En principio usted no debió haber dado la palabra, porque es un proceso que habíamos consensuado. Quizás no se esté de acuerdo con mis argumentos, pero tendría su turno para debatirlo.

Se altera lo que se acuerda, pero yo voy más a fondo. Si hay una propuesta, llegará el turno de las reservas. Son sólo cuatro renglones.

Yo afirmo y sostengo que la intervención extranjera es una posibilidad con altos niveles de que se presente; y sostengo que el legislador o legisladora tiene la obligación de prever hechos futuros de realización incierta. Esa es nuestra función. Si no lo haces así, el legislador se convierte en un mero burócrata, sin intuición y sin visión.

Lo que yo pretendo es un debate constitucional y legal. Yo sí afirmo que deberían respaldar una propuesta como esta, que sólo dice que se prohíba la intervención extranjera en los comicios locales para que sólo los mexicanos decidan quiénes son nuestros gobernantes.

Incluso, ya llegará el momento oportuno, pero yo coincido, en lo personal, que el crimen organizado, que la delincuencia organizada, también sea causal de nulidad. Y vamos debatiéndolo. En este momento procesal está la discusión.

Yo sé que es un tema delicado, en lo personal, yo estoy de acuerdo, porque la narrativa que se ha querido imponer no la podemos aceptar. La narrativa de los últimos dieciocho meses son endilgarle al gobierno el mote de narcogobierno, y a los militantes de Morena, narcomorena y narcodiputados.

Es una narrativa política que nosotros tenemos que desnudar, porque no se puede generalizar a los militantes de Morena de asumir una posición de etiqueta perniciosa y perversa, como es la que pretenden endilgarnos a quienes participamos en el movimiento.

No lo acepto y por eso es importante debatir con altura. Yo no puedo apresurarme a decir que sea inocente quien es acusada o acusado de delitos cometidos contra el país, contra la soberanía nacional. No lo puedo aquí debatir, porque no es mi función, ni me atrevo a acusar a ninguna gobernadora de que violó flagrantemente la Constitución y amerite juicio o responsabilidad penal a ejercer.

Ni siquiera me meto a eso. Este es un tema de carácter constitucional. No desviemos la atención.

Si tenemos propuestas sobre mi propuesta, modificaciones, revisémoslas y que la mayoría decida, pero me parece que no se puede manipular el argumento constitucional utilizando de manera perversa argumentos políticos con jurídicos o con sociales o con acusaciones.

Yo, mientras no tenga un juez la orden de aprehensión y la sujeción a proceso, ni Rubén Rocha ni ningún mexicano, merece esta campaña de deterioro y de desprestigio que la oposición le ha endilgado. No merece ningún mexicano, porque el principio de presunción de inocencia es aplicable a todos y el del debido proceso son dos principios constitucionales que tenemos que ser estrictos en la fundamentación.

Por eso, presidenta, sé que están cansados, pero es un tema clave. Yo quisiera centrarme al debate constitucional, porque eso fue lo que hice.

Y sí afirmé que me parecía importante destacar que no podía haber gente que pudiera estar en contra de que gobiernos extranjeros participaran en nuestras elecciones, y lo hacía por la lógica política y decía ¿quién va a aceptar que un gobierno extranjero participe, invada, financie, intervenga en nuestras elecciones?

Creo que, hasta la persona más elemental, o hasta una persona más modesta, entiende que no deben gobiernos extranjeros intervenir en nuestros procesos locales electorales.

Yo fui respetuoso con todos, pero sí afirmé que esperaba tener un voto, si no unánime, mayoritario, porque es una propuesta atendible y es una propuesta, en este momento, de modificación constitucional que deberíamos reflexionar y de aprobar, porque se requiere la mayoría calificada.

Pero yo no ofendí a nadie, no ofendí a nadie y estoy dispuesto a dar el debate constitucional sobre esta fracción, cuarta del artículo 41 constitucional.


Ciudad de México, 28 de mayo de 2026

Segunda rectificación de hechos por parte del diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del Grupo Parlamentario de Morena

Gracias, presidenta.

Ciudadanos legisladores, ciudadanas legisladoras.

El tema es de fondo y por eso no quisiera desapercibirlo. Es un debate que, a pesar de la hora, es profundo y es importante expresar contundentemente nuestra posición.

Primero, lo que estamos discutiendo es un párrafo del artículo 41 de la Constitución, que yo estoy proponiendo se agregue.

¿Qué dice ese párrafo concretamente? ¿Qué dice? Es lo único que estoy proponiendo: Se anulará la elección cuando exista intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales.

¿Están en contra de esto? Pregunto ¿Quién está en contra de esto? Es lo único que estoy proponiendo y ese es el debate constitucional. ¿Están acaso en contra de que prohibamos las intervenciones? Si no están, deben de votar esto en favor.

Por cierto, yo no estoy planteando en este momento ninguna ley secundaria. O sea, no pueden irse por los extremos, o huyendo, tratando siempre de ganar el debate.

Una cosa es que seamos prudentes y tolerantes por ser mayoría y ser gobierno, y otra que siempre quieran ganar el debate. No es así. No estoy discutiendo, ni es el tema, las leyes secundarias.

Que no se venga con el cuento de que habrá censura, de que si se publica un artículo en el New York Times ya será motivo de la anulación, que si un Twitter se publica en el exterior, que si una entrevista en el exterior se reedita en México será motivo suficiente para poder anular una elección. Falso, falso, porque eso no es lo que estamos discutiendo.

Que no se venga con el “petate del muerto” a asustar. Lo único que estoy planteando son estos cuatro renglones, lo repito para que la Asamblea pueda ilustrarse o al menos estar consciente de lo que estamos discutiendo.

Lo único que estoy planteando es: exista intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros —¿quién está en contra de eso— con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales. ¿Quién puede estar en contra de estos cuatro renglones?

Entonces, yo lo que les digo es que veamos con seriedad este debate y que, además, yo quiero decirlo con toda responsabilidad: es un debate serio.

Yo reconozco y respeto los argumentos de Elías Lixa, es un buen polemista y en efecto, quizá su plus y su condición natural sea el debate y me alegra. Y Rubén tiene toda una vida de experiencia parlamentaria, no me atrevería ni siquiera a ofenderlos o a faltarles al respeto, pero es un debate constitucional.

Yo no estoy discutiendo ninguna ley secundaria. Estoy proponiendo una reforma constitucional. Dicen “es que más tarde se presentará, está en el Diario o en el Orden del Día”. Quién sabe, quién sabe. Soy el autor de la iniciativa y tengo el derecho de modificarla, aunque ya la Asamblea es la que tiene la última palabra, porque está sometida aquí, pero en este momento procesal se está discutiendo sólo la adición al artículo 41 constitucional.

Y retomo lo que Rubén decía. Él dice: el artículo 40 ya establece —bueno, también Elías Lixa—, en efecto, el artículo 40 establece que México no aceptará bajo ninguna circunstancia intervención o acto desde el extranjero que lesione a la soberanía y señale expresamente a las injerencias en las elecciones como actos prohibidos.

Por cierto, diputado Lixa, ustedes votaron en contra en lo particular, votaron en favor en lo general. Por cierto, le voy a decir hasta el número: 61 votos en contra en lo particular y votaron en favor en lo general, en lo general, pero en lo particular votaron en contra.

Por esa razón, no, pero a mí me gusta el debate, me parece que es un debate profundo, serio. No puedo tampoco exagerar y decir que me asiste la razón total. No. Tengo elementos falibles y soy ser humano que puedo equivocarme.

Pero yo les diría que desde mi punto de vista y desde el punto de vista de la pulcritud constitucional, el artículo 40, que prohíbe que los extranjeros intervengan en las elecciones es imperfecto, es una norma imperfecta porque no establece sanción alguna, y lo que yo planteo es que haya sanción a quien invada o a quien use recursos o intervenga en elecciones.

No hemos llegado a la ley secundaria, pero le doy mi palabra, diputado Rubén, que no habrá censura y que no habrá este exceso de calificar un editorial, un periódico, una entrevista, un Twitter con este tipo de faltas que provoquen la nulidad. No se trata de eso.

Entonces, yo lo que planteo, y le recuerdo porque es importante lo que yo les decía de Europa: Dan Coats era, en el 2018, un funcionario de alto nivel. Dan Coats era como una especie de director de inteligencia del gobierno de Estados Unidos, y él dijo, Dan Coats, en el 2018: hay señales de posibles intentos de influencias en elecciones por parte de Rusia, China, Irán y Corea del Norte, y frente a eso, el presidente Donald Trump dijo, fíjense ustedes, textualmente: no toleraremos ninguna interferencia extranjera en nuestras elecciones. No toleraremos ninguna influencia extranjera en nuestras elecciones. El presidente Trump.

Y entonces declara la emergencia nacional en el 2018. Hace casi ocho años, ocho años que está esta orden ejecutiva y esta declaración de emergencia nacional, ante posibles injerencias extranjeras en las elecciones, autoriza al gobierno de Estados Unidos contra países, personas o entidades extranjeras que intenten intervenir en las elecciones de Estados Unidos, y entonces contempla distintos tipos de intervenciones e interferencias.

Ellos sí lo definen. ¿A qué se refieren con interferencias? Nosotros todavía no llegamos a eso, porque nos falta deliberar sobre la ley secundaria, de donde se deriva esta disposición constitucional.

Pero déjenme decirles qué tipo de interferencias previene esa orden ejecutiva que, por cierto, está vigente en Estados Unidos.

Intentos de hackear y alterar sistemas de votación; difusión encubierta de desinformación, propaganda mediante redes sociales e internet; acceso no autorizado a infraestructura electoral; distribución clandestina de propaganda negra.

Esto es una orden ejecutiva que se sanciona en Estados Unidos y nosotros estamos discutiendo si admitimos o no estas medidas, que en Estados Unidos, en Europa y en América ya están vigentes, y nosotros no las hemos aplicado. Ni siquiera estamos legislando.

No, no son 24 horas, no es un día. Yo estoy preparándola desde hace años. Tengo libros escritos sobre eso, sobre la intervención extranjera indebida y nefasta del exterior, y sí preveo como político que tenemos el riesgo, la amenaza de que gobiernos extranjeros quieran influir en nuestro país, no sólo por la vía armada, por la vía diplomática, por la vía de las redes digitales, por las redes sociales, por hackeo, por noticias falsas.

Sí, porque ya cambió el modelo de intervención y la legislación tiene que actualizarse.

Es un debate serio. Yo estoy hablando sólo de una propuesta constitucional. Lo que les propongo es que nos reduzcamos a esta propuesta constitucional, y la ley secundaria esperemos. Cuando se presente, debatimos los supuestos jurídicos y debatimos los artículos que estoy proponiendo a modificar y, ahí sí, nos enfrentaremos a, si es, o no censura y si es, o no, “asustar con el petate del muerto”.

No, Morena no va a afectar a ningún medio de comunicación, a ningún reportero, a ningún columnista. Morena no es censor y Morena siempre estará a la altura de las circunstancias para respetar la libertad de expresión.

Los derechos fundamentales del pueblo de México, en Morena y en el gobierno que proviene de Morena y del movimiento, no se alterarán derechos y libertades civiles que son conquistas del pueblo de México.

Por su atención, muchas gracias.

Texto y Fotografía: Cámara de Diputados