Comisión Permanente recibió informe sobre el estado que guarda el proceso de revisión del T-MEC

Ciudad de México, 8 de julio de 2026

La Comisión Permanente dio a conocer de la recepción de un oficio de la Secretaría de Gobernación por el que remite el informe del estado que guarda el proceso de revisión del Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, los Estados Unidos de América y Canadá (T-MEC), elaborado por la Secretaría de Economía.

En el documento, enviado a la Comisión Especial para el Seguimiento al T-MEC de la Cámara de Diputados, se expone que el proceso de revisión del T-MEC se desarrolla en un contexto de profunda reconfiguración del comercio global en donde México ha logrado posicionarse como un actor estratégico privilegiado.

Por ello, la revisión del tratado representa una oportunidad histórica para consolidar y ampliar estas ventajas competitivas. El diálogo institucional con los Estados Unidos de América demuestra el compromiso por preservar y perfeccionar el marco jurídico que sustenta una de las regiones económicas más dinámicas del mundo, agrega.

Además, los próximos pasos del proceso serán determinantes para asegurar que México mantenga su posición estratégica en la nueva geografía comercial global, al tiempo que se consolida la visión compartida de una América del Norte más competitiva, integrada y próspera.

Hace notar que conforme al artículo 34.7 del T-MEC, a los seis años de su entrada en vigor (2020) los tres países deben realizar una revisión conjunta del funcionamiento del tratado. El 1 de julio de 2026 marcó el inicio de este periodo con la quinta reunión de la Comisión de Libre Comercio, donde México y Canadá se manifestaron a favor de extender la vigencia del acuerdo por 16 años.

Sin embargo, Estados Unidos de América consideró que no debería renovarse automáticamente en sus condiciones actuales y, con base en el párrafo cuarto del mismo artículo, optó por realizar revisiones anuales durante los siguientes diez años para abordar los asuntos que, a su consideración, requieren reestructuración.

En consecuencia, el tratado se mantendrá vigente al menos hasta 2036, sujeto a revisiones anuales. Este proceso de revisión constituye un mecanismo para evaluar el funcionamiento del acuerdo, atender asuntos pendientes entre las partes y generar certidumbre a la inversión, sin que ello implique su terminación ni la interrupción de sus beneficios, subraya.

México y Estados Unidos –añade– mantendrán una agenda de trabajo común. En este proceso México se asegurará de proteger y garantizar la soberanía del país. La agenda común asegura que el tratado continuará siendo el marco de integración económica entre ambos países.

La próxima ronda de trabajo entre México y Estados Unidos está prevista para el 20 de julio de 2026, con el objetivo de avanzar en la atención de los temas de relevancia para ambas partes, definir los siguientes pasos del proceso y comunicar los resultados una vez concluida la ronda.

Resalta que los asuntos a revisar planteados por Estados Unidos de América se relacionan principalmente con la pérdida de empleos en algunas manufacturas, la alta dependencia de terceros países en cadenas de suministro, el déficit comercial, reglas de origen y seguridad económica.

Menciona que se ha tenido un progreso significativo en estas conversaciones, pasando de 54 a 14 temas pendientes en los últimos meses. Desde la perspectiva de México, estos asuntos pueden atenderse mediante una estrategia regional que fortalezca la producción en Norteamérica y reduzca la dependencia de importaciones provenientes de Asia.

Por su parte, México presentó trece puntos que documentan preocupaciones comerciales en el marco del T-MEC. Estos puntos incluyen los incrementos arancelarios de Estados Unidos a industrias estratégicas bajo la Medida 232 y a productos no originarios del tratado bajo la Sección 122, restricciones en sectores específicos, el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y barreras comerciales a nivel estatal. México ha enfatizado que estas medidas representan obstáculos significativos para el comercio bilateral y requieren atención inmediata para mantener el equilibrio de relación comercial entre ambos países.

La agenda bilateral México-Estados Unidos se estructura en torno a seis prioridades mexicanas: 1) Protocolo de no aplicación de medidas unilaterales, 2) Resolución de aranceles en acero, 3) Preservación de la competitividad automotriz, 4) Marcos de seguridad económica, 5) Atención de temas bilaterales pendientes, 6) Acciones para elevar los niveles de certidumbre para la inversión. Esta agenda busca consolidar las ventajas comerciales de México en el nuevo orden comercial global.

En tanto, la relación de México con Canadá mantiene una agenda positiva. Las conversaciones continúan y se cuenta con un plan de acción conjunto, aprobado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney durante su primera visita a México. Dicho plan contempla misiones comerciales, incremento del comercio bilateral y mayor flujo de inversión, puntualiza.

Texto, Fotografía y Video: Cámara de Diputados